Tercios napolitanos en la batalla de Nordlingen (I)

Tercio napolitano de Torralto rechazando a la caballería sueca en Nördlingen.

El papel de los napolitanos en Nordlingen fue destacada como bien se cita en la bibliografía de época:  
"La felicissima y memorable battalla de Nörlinguen en que se señalaron los españoles del tercio de Nàpoles que llevò à su cargo D. Pedro Giron, y los tercios de napolitanos del principe de San Severo, del marques de Terracuso, de D. Gaspar Toraldo y de D. Pedro de Càrdenas, y veiente compañias de caballos que governava Gerardo Gambacorta, y su comisario general D. Alvaro de Quinones, con tanto valor y bizarra que sin duda tuviera la mayor parte en aquella victoria en la cual quedaron muertos etc.; y al valor de tan buenos cabos y soldados atribuyò el señor Infante la Mayor parte de tan buen sucesso ". (Libro de los Vireyes, in Docum. Ined. p. la Historia de Hespana, XXIII, 463).

Los efectivos de soldados napolitanos en Nordlingen fueron los siguientes:

Tercio Toraldo. 750 hombres
T. San Severo 1900
T. Torrecuso 950
T. Cárdenas 950
Caballería de Gambacorta 650
Fuente: STEFANO CRISTINI, L. (2009) 1618-1648 La guerra dei 30 anni. Vol: 2° (1632-1648). Soldier Publishing

Escudo de armas de Toraldo.

El Tercio de Toraldo fue reclutado en Nápoles por el Maestre de Campor Gasparo Toraldo d’Aragona, marqués de Tola (1587-1641) en la primavera de 1633. Estaba compuesto por unos 2.200 hombres divididos en 14 compañías. Nada más formarse el tercio fue enviado a la frontera de Milán con Piamonte para detener los ataques piamonteses contra las posesiones de la casa de Habsburgo en Italia. Gaspare Toraldo con quistó la ciudad de Roccaverano y la fortaleza de La Rocca, obligando a los piamonteses a retirarse. En junio de 1634 el tercio de Toraldo se sumó al ejército expedicionario del Cardenal Infante. En septiembre de 1634 participó en la batalla de Nordlingen, donde fue desplegado en Albuch manteniendo la posición pese a sufrir enormes pérdidas. Los supervivientes del Tercio Toraldo fueron enviados a Flandes, durante el otoño de ese año fueron unidos a los miembros del Tercio napolitano de Cárdenas. Quedando encuadrados en el denominado como Ejército de Alsacia.

Monumento a Paolo di Sangro en Sansevero. Fue erigido sobre 1636 y es obra de Berardo Landini y Giulio Mencaglia. 

El Tercio de San Severo fue reclutado a principios de 1634 por el Maestre de Campo Paolo di Sangro, IVº Principe de Sansevero (1605-1636). Inicialmente contaba con unos 3.500 hombres divididos en 24 compañías. En mayo de 1634 el Tercio fue embarcado hasta Savona (Liguria), ciudad que se encuentra a unos 60 kilómetros al Oeste de Génova, y fue incorporado al Ejército expedicionario al mando del Cardenal Infante. Durante su marcha a pie hasta el Sur de Alemania el contingente de soldados que formaba el Tercio quedó reducido hasta los 1.900 hombres. Durante la batalla de Nordlingen formó parte de la retaguardia, aunque dos mangas de arcabuceros, unos 200 hombres, fueron a reforzar al Tercio de Toraldo tras la colina del Albuch. Tras la batalla el tercio fue disuelto y sus integrantes fueron encuadrados en un tercio napolitano.


Un retrato del marqués para acompañar la descripción de Estébanez Calderón (tomado de Vite, et azzioni di personaggi militari, e politici, de Galeazzo Gualdo Priorato) 

“La fisonomía austera de este General, sus ojos negros y severos, su cara descarnada, su cabellera también negra, y lo copioso y largo de sus mostachos, fueran bastante, si sus acciones no lo confirmaran, para señalar que la militar disciplina tenía en él un maestro vigilante é inexorable…” 

De esta forma describe Serafín Estébanez Calderón, autor de la obra De la conquista y pérdida de Portugal, a Carlo Andrea Caracciolo; napolinato, marqués de Torrecuso, fue uno de los principales generales de Felipe IV, y uno de los mejores hombres de armas de la monarquía en el siglo XVII. Su experiencia resultó decisiva en una época de crisis, con guerras inflamadas en Flandes, Alemania e Italia, y con Cataluña y Portugal alzadas en armas y dispuestas a sostener luchas interminables. El Tercio Torrecuso fue reclutado en 1631 en Nápoles por el Maestre de Campo Carlo Andrea Caracciolo, marqués de Torrecuso (1583-1646), estando formado inicialmente por 1.600 hombres. Fue destacado a Lombardía durante 1632 y formó parte del jército expedicionario del Duque de Feria. Participó en la campaña del duque de Feria en Alemania, asistiendo a la liberación de Constanza, al socorro de Breisach y a la expugnación de Rheinfelden. En 1633 fue separado al ejército expedicionario del Duque de Feria, pero para entonces su número se había reducido a 1.800 hombres, por lo que fue reforzado con tropas de otros tercios napolitanas, en particular la Tercio Boccapianola, hasta alcanzar sus efectivos los 3.000 hombres. Durante su estancia en Alemania perdió muchos hombres por enfermedad, y en enero de 1634 su fuerza se había reducido a apenas 800 hombres, pero al ser integrado en el ejército expedicionario del Cardenal Infante Fernando fue nuevamente reforzado y alcanzó los 950 soldados que serían los presentes en la batalla de Nördlingen, en septiembre de 1634. En dicha batalla el tercio de Torrecuso formó parte de la reserva y sólo un manga de sus mosqueteros tomó parte en los combates de ese día.

Tercio (Autor: José Ferre Clauze



El Tercio Cárdenas fue reclutado en Nápoles en otoño de 1633 por el Maestre de campo Don Pedro de Cárdenas. En mayo de 1634 fue transportado por mar hasta Savona, junto con el resto de tercios napolitanos reclutados ese año. El Tercio fue incorporado al Ejército expedicionario del Cardenal Infante don Fernando de Austria. El camino hasta el sur de Alemania vio como sus efectivos en verano de 1634 se redujeron a solamente a 950 hombres divididos en 13 compañías. En septiembre de 1634 el Tercio de Cárdenas luchó de forma destacada en Nördlingen reforzando a los defensores del Albuch. tras la batalla fue fusionado con el Tercio de Toraldo y otras unidades napolitanas pasando a formar parte del Ejército de Alsacia. 

"Leganés mandó a dos banderas de aracabuceros y mosqueteros del tercio de Cárdenas y otras dos del tercio de Torrecusa colina arriba para reforzar el tercio de Toralto, más debilitado a estas alturas que el de idiaquez. Los refuerzos llegan justo a tiempo para enfrentarse de nuevo a la caballería sueca y a sus regimientos de infantería que avanzaban erizados de picas. En plena faena aparece otra vez la caballería católica de Gambacorta y vuelve a poner en fuga a la caballería sueca, retirándose desamparada también la infantería."

Continuará...

La Caballería del Ejército español en 1940


En abril de 1940, la caballería española estaba formada por 15 regimientos, diez de los cuales eran regimientos mixtos de caballería para cada uno de los Cuerpos de Ejército y solamente cinco pertenecían a la única división de caballería con la que contaba el Ejército. La División de Caballería de la Reserva General tenía como sede Alcalá de Henares (Madrid) y contaba con dos brigadas: Brigada de Caballería número 1 (Alcalá): integrada por el Regimiento número 1 (Alcalá) y el Regimiento número 2 (Alcalá). Brigada de Caballería número 2 (Aranjuez) integrada por el Regimiento número 3 (Aranjuez) y el Regimiento número 4 (Badajoz). Tres regimientos eran de sables y dos estaban mecanizados. Los Regimientos de sables, es decir a caballo, para la división de caballería, estaban constituidos por una Plana Mayor: Plana de Mando y una Agrupación de Mando, dos grupos de tres escuadrones de sables y un escuadrón mixto, que contaba con dos secciones de cañones antiaéreos de 20 mm, dos secciones de cañones anticarro de 45 mm y una sección de morteros de 81 mm. En total cada regimiento, al mando de un coronel, estaba integrado por 50 jefes y oficiales, 43 suboficiales, 17 CASE y 888 soldados de tropa.




Los Regimientos mecanizados, para la división de Caballería, estaban constituidos por una Plana Mayor, formada esta por una Plana de Mando y una Agrupación de Mando, tres escuadrones de auto ametralladoras cañón, de 9 vehículos cada uno, y tres escuadrones de motociclistas, con tres secciones de motociclistas, 94 motos, y una sección de morteros de 50 mm cada uno. En total cada regimiento, al mando de un coronel, estaba integrado por 46 jefes y oficiales, 55 suboficiales, 2 CASE y 678 soldados de tropa.




Dentro de las tropas divisionarias que completaban a la unidad se contaba con el Regimiento de Caballería mecanizada número 5 (Aranjuez), un regimiento de artillería a caballo, el Regimiento de Artillería nº 36 (Campamento de Carabanchel). Esta unidad, al mando de un coronel, estaba formada por una Plana Mayor, dos grupos de artillería a caballo, cado uno compuesto por Plana Mayor y dos baterías, y un grupo de artillería de campaña-auto, con Plana Mayor y tres baterías. En total 55 jefes y oficiales, 50 suboficiales, 24 CASE y 783 soldados de tropa. Como unidades de servicios contaba con una compañía de zapadores (afecta al Regimiento Mixto de Ingenieros nº 11), una compañía de trasmisiones (afecta el Regimiento de Trasmisiones), una sección de transportes (afecta el Grupo Automóvil del I Cuerpo de Ejército), una compañía de Intendencia (afecta al Grupo de Intendencia nº 1), una compañía mixta de sanidad (afecta al Grupo de Sanidad nº 1) y una sección de veterinaria (afecta a la Unidad nº 1 del Grupo de Tropas Veterinarias).


EGC Uniformes de Guerra 1 Ardenas 1944 Peiper y Skorzeny





EGC Uniformes con Historia 1: Ardenas 1944: Peiper y Skorzeny. Ron Volstad.

Publicado el 31 oct. 2016

Ardenas 1944: Peiper y Skorzeny. Ron Volstad.

- Stoumont, 19 de diciembre.

De izquierda a derecha:

- SS-Stubaf. Josef Diefenthal. - SS-Schütze, III/SS-Panzergrenadier-Regiment 2. - Oberjäger, Fallschirm-Jäger-Regiment 9.

La descripción completa de la lámina la tienes en: http://www.elgrancapitan.org/foro/viewtopic.php?f=12&t=17519&p=838922&hilit=1944+peiper#p838922

La Batalla de Brunete 1937

Entrevista realizada en RadioCandil. Se trata del espacio "Guerra de España" un programa de unos 20 capítulos sobre la Guerra Civil española donde diversos historiadores participan en espacios de 30 minutos sobre los acontecimientos más importantes de la contienda.

 Intervienen historiadores de gran prestigio como Julián Casanova o Angel Viñas.

Espero que os guste.

5.4.- Los reinos cristianos en la Baja Edad Media: Las rutas atlánticas: Castellanos y portugueses. Las Islas Canarias.



Desde el siglo XIII se estaba produciendo una lenta pero inexorable mutación geográfica desde el Mediterráneo hacia el Atlántico, debido a numerosos factores, tanto políticos como económicos y tecnológicos. 

La fachada marítima de Portugal y la costa atlántica de Andalucía ocupaban, desde ese punto de vista, una posición estratégica de primera magnitud. En el transcurso del siglo XV la Corona de Castilla, que había puesto los pies en las islas Canarias al comenzar dicha centuria, fue protagonista de una notable expansión por la costa occidental de África, ya fuera para explotar sus pesquerías o para realizar un lucrativo comercio. 

En esas actividades participaban, sin duda, los grandes linajes de la nobleza de Andalucía, como los Guzmán o los Ponce de León, a los que, además de señores de tierra adentro, se les consideraba como señores de la mar. Pero, sobre todo, había en la costa atlántica de Andalucía un abigarrado mundo de mareantes y de pescadores. 

Hacia finales del siglo XIII o probablemente antes debieron realizarse los primeros viajes a las islas Canarias, organizados por comerciantes, haciéndose más frecuentes a lo largo de la centuria siguiente. Estos viajes hicieron que las Canarias fueran bien conocidas en la segunda mitad del siglo XIV. 

1.- Castilla: 

La Corona de Castilla tras la toma de Tarifa (S-XIV), Algeciras en 1344 y Gibraltar (S-XV) se hizo con el control del Estrecho de Gibraltar. Como consecuencia de ello, Sevilla y los puertos andaluces (Cádiz, Palos o Sanlucar) cobraron importancia. En Sevilla se instalaron agentes comerciales y banqueros, especialmente genoveses y en 1252 Alfonso X el sabio ordenó la construcción de las Atarazanas.  

Otro foco de expansión fueron los puertos del Cantábrico donde Bilbao centralizó la exportación de hierro y lana a Inglaterra, Francia y Flandes de donde se importaban paños, tapices y objetos de lujo.  

La importancia de las rutas marítimas llevó a la Corona de Castilla a alinearse con Francia en la Guerra de los 100 años. Así la flota castellana consiguió un dominio absoluto del comercio Atlántico gracias a marinos como Sánchez de Tovar o Pero Niño que asolaron las costas inglesas. En  1419 la flota castellana La Rochelle derrotó por completo a una flota anglo-hanseática 

2.- Portugal: 

Esta posición llevó al enfrentamiento con Portugal por el dominio del comercio marítimo. Por ello Portugal decidió alinearse con Inglaterra en la Guerra de los Cien años. En 1383 Juan I de Castilla fue derrotado en su intento de invasión de Portugal en la batalla de Aljubarrota 

En 1418 los navegantes portugueses descubrieron Madeira y en 1438 las Azores que fueron incorporadas a la corona lusa.

Enrique el navegante, rey de Portugal, ocupó Ceuta, Tanger, el archipiélagos de las Azores y la isla de Madeira. Finalmente a fines del siglo XV se produjeron a las expediciones de Bartolomé Diaz, que dio la vuelta al Cabo de Buena Esperanza, y de Vasco de Gama, quien finalmente conseguirá llegar a la India costeando el continente africano. 

3.- Las islas Canarias: 

La conquista del Archipiélago Canario duró cerca de un siglo, desde 1402 hasta1496. Varios factores fueron la causa de que se alargara tanto, como la falta de medios económicos por parte de los conquistadores, la fuerte resistencia que ofrecieron algunas islas y también que las islas no eran tan ricas como muchos europeos suponían y ante esta evidencia bajaba mucho el afán descubridor. 

Puede dividirse en dos fases la conquista de Canarias, una primera parte realizada por Jean Bethencourt  (normando al servicio de la corona castellana), quien, a partir de 1402, somete a las islas de Lanzarote, Fuerteventura y El Hierro, posiblemente también La Gomera, y una segunda bajo el reinado de los Reyes Católicos, con la conquista de Gran Canaria, La Palma y Tenerife.

La Guerra Civil española: Guardia Civil

Guardia civil confraternizando con militantes anarquistas en Barcelona tras sofocar el intento de Golpe de Estado (Foto: Agustín Centelles)
Al estallar la Guerra Civil Española en 1936, la ya conocida como Benemérita, al igual que el resto de los españoles, se divide entre las fuerzas de uno y otro bando, casi al 50%, si bien a partir de 1.937, deja de existir en la zona republicana, pues por el Decreto de 30 de agosto de 1.936, se dispuso el cambio de denominación por el de "Guardia Nacional Republicana". Sus fuerzas estaban organizadas en 24 Tercios y 30 Comandancias con unos efectivos de 34.391 hombres.
La contribución en vidas humanas fue la mayor de cualquier institución del Estado e incluso superior a la de la Iglesia. Una estimación aproximada es la de 2.714 muertos (7,83% de la plantilla) y 4.117 heridos; de aquellos, en un muestreo realizado por el Servicio de Estudios Históricos del propio Cuerpo, un 83% aproximadamente lo fueron por partidarios de la República.

En la guerra, el papel de la Guardia Civil se limitaría a combatir en Columnas y en las grandes unidades que fueron apareciendo y, en retaguardia, una labor meramente policial, salvo excepciones en las que el Cuerpo tuvo acciones de campaña rememoradas como heroicas por ambos bandos: Oviedo, Cuartel de Tocina, Toledo, y el Santuario de Santa María de la Cabeza defendido heroicamente por el Capitán Cortés. Estas cuatro acciones valieron otras tantas Cruces colectivas de San Fernando (máxima condecoración militar española en tiempos de guerra).

En cada zona o región la actuación fue distinta y no hubo una decisión unificada de todo el Cuerpo hacia un bando u otro. Barcelona y Madrid vencieron a los sublevados gracias a la lealtad de los guardias civiles con el gobierno democráticamente instituido. 
Destacan las actuaciones del entonces Coronel Escobar y del General Arangueren en Barcelona, denegando las peticiones del golpista Goded y mostrando su lealtad a la República y al Presidente Companys. Finalizada en 1939 la trágica contienda, se procedió a una profunda reorganización en el seno de la Guardia Civil, debido en parte a casos como el del General Escobar, que a pesar de sus creencias había mantenido su apoyo al Gobierno electo de la República hasta su fusilamiento por el bando Nacional. 
La Guardia Civil absorbió además al año siguiente, mediante la Ley de 15 de marzo de 1940, al Cuerpo de Carabineros 1829, y sus misiones de represión de contrabando y fraude, especialmente en costas y fronteras.
 UNIFORMES:
 Fuente: J. Bueno. "La Guardia Civil" Ed Agualarga. Lamina XXXI 
GUERRA DE 1936-1939 
Guardia Civil en uniforme de servicio (1936)
Guardia Civil de los defensores del Alcazar de Toledo (1936)
Guardia de Campaña (1936-39)

Iniciada la guerra se continuó con el tradicional uniforme y fue restablecida la escarapela nacional. Por estar en vías de introducción fue corriente ver los dos gorros de cuartel: el redondo azul y el "isabelino" de borlilla y franbja roja adoptado en 1935.
La figura de la izquierda muestra a un guardia en uniforme de servicio en 1936. Notese que el uniforme es idéntico en las tres figuras destacando esta primera por el uso del correaje anterior a las reformas de 1935. En julio de ese año se introdujeron algunas reformas en los uniformes y equipo.
La figura central corresponde a uno de los defensores del Alcazar de Toledo donde destaca el gorro redondo pero sobre todo el correaje de tipo "Mills", que nos reglamentario de la Guardia Civil por lo que debe provenir del depósito de intendencia del Ejército.
La figura de la derecha muestra un gorrillo con borlilla y franja roja adoptado en 1935 y también la bandolera que prácticamente es igual a la usada por la Caballería de la Guardia, variando sólo en el número de cartuchines. 



 Esta figura representa a un número de la Guardia Civil en uniforme de faena en 1936. Cabe destacar en esta figura el galón blanco de antigüedad en la manga derecha  y el reglamentario cordón negro de la pistola. El gorro "isabelino" con borlilla no luce la franjoaroja, sino tan solo una tímida línea roja en el mismo. La bandolera es la misma que la figura de la derecha de la ilustración anterior.
Guardia Civil al frente del asalto al Cuartel de la Montaña (Julio 1936). Madrid:



BIBLIOGRAFIA:
J.M. Bueno La Guardia Civil: Su historia, organización y sus uniformes Ed. Agualarga
J.M. Bueno Uniformes Militares de la Guerra Civil Española Ed. Almena 
P. Turnbull Españoles en guerra Ed. del Prado (Osprey) 
AA.VV. Revista Actualidad: La Guerra de España Vol. I
PD: Dedicado a Francisco Barrado, guardia retirado. 

Entrevista en "La Estrella Polar" sobre La Lucha por la Hegemonía en el Mediterráneo en el siglo XVI



Con motivo de la conferencia que pronuncié en el Ateneo de Madrid el periodista José Javier Esparza me realizó una entrevista en el programa de radio "La Estrella Polar" de la cadena COPE.

Un un breve audio de apenas 16 minutos.

Espero que os guste.



Enlace directo: https://www.ivoox.com/lucha-hegemonia-mediterraneo-audios-mp3_rf_9644067_1.html