3.a) Precise los fundamentos ideológicos del liberalismo español de la primera mitad del siglo XIX


El liberalismo español de principios de siglo se caracteriza una evolución ideológica desde posiciones más aperturistas y reformadoras de las Cortes de Cádiz hasta un liberalismo más conservador a mitad de siglo, además de la división en varias tendencias, moderados y progresistas, durante la década Moderada (1844-1854).

El primer liberalismo se dividía en dos, los jovellanistas, partidarios de un régimen parlamentarista que tiene como modelo al del Reino Unido, y los liberales, grupo mayoritario, que tomaba su modelo en la constitución francesa de 1791. “La Pepa” respondía a su ideología; soberanía nacional, división de poderes, sufragio universal masculino, monarquía parlamentaria, con limitación del poder de la Corona, exclusividad de la religión católica, etc. Así mismo, la obra legislativa responde a este pensamiento, desamortización eclesiástica, eliminación de los privilegios estamentales, igualdad ante la ley y liberalismo económico.

Durante el Trienio el liberalismo se escinde en dos tendencias; los doceañistas, partidarios de consolidar los logros de la Constitución del 12 y de su obra legislativa. Son mayoritariamente diputados que participaron en la aprobación de la Constitución, como Martínez de la Rosa, que llegará a ser jefe de Gobierno; los exaltados o vienteañistas, encabezados por Rafael de Riego formarán clubes y sociedades patrióticas, defenderán la continuación y ampliación de las reformas.

Finalmente durante el reinado de Isabel II las dos tendencias serán los moderados, destacan el conde de Toreno, Isturiz, González Bravo y el general Narváez. Defenderán posiciones más conservadoras, se puede ver su ideología en la Constitución de 1845. Soberanía compartida, sufragio censitario, limitación de las libertades de reunión, asociación o prensa, etc. Los progresistas, por su parte, aprobarán la constitución de 1837. Defendían la soberanía nacional, el sufragio censitario, una mayor amplitud de las libertades individuales y reformas más profundas, como la desamortización eclesiástica o la limitación del poder de la Iglesia. Sus líderes serán Mendizábal, José María Calatrava, Joaquín María López, Salustiano Olózaga y el general Espartero.



Corresponde a las cuestiones sobre el texto de las Cortes de Cádiz de 1812.