KAPPO STORIAS: El blog personal de Rafael Rodrigo. Todo lo relacionado con el apasionante mundo de la historia bien sean documentos, videos, noticias, exposiciones, películas, juegos de ordenador, etc.
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Uniformes des Régiments de France - 1740 - 1945
Editorial: La Bibliotheque des Arts (FR)
Año de publicación: 1983
Soldados austricos y húngaros, junto al detalle de un peculiar casco de estos últimos:
La Primera Guerra Mundial es conmemorada en Europa, pero afectó mucho a Latinoamérica
Los países europeos conmemoran el centenario del fin de la Primera Guerra Mundial. Entre las regiones del mundo que siguen viviendo las consecuencias de la histórica contienda está América Latina.
Este reportaje de la cadena de televisión Russia Today aborda como influyó la Primera Guerra mundial en los países hispanos. En él participo. Me podéis ver a partir del minuto 04:23.
Como siempre espero que os guste.
Podcast AH: La División Azul
La 250.ª División de Infantería, más conocida como División
Azul , fue una unidad de voluntarios españoles que formó una división de
infantería para luchar contra el bolchevismo durante la Segunda Guerra Mundial.
Entre 1941 y 1943, cerca de 50.000 soldados españoles participaron en diversas
batallas, fundamentalmente relacionadas con el sitio de Leningrado.
Nuestro Co-administrado Rafael Rodrigo Fernández (profesor y
doctor en Historia) conversa con Antonio Cruz, Ignacio Pasamar y otros amigos
de HRM ediciones y Antena Historia sobre los falsos mitos y las realidades
históricas de la División de Voluntarios Españoles.
Como siempre esperamos que os guste.

La invasión de Manchuria el fin de la II Guerra Mundial en el frente del Pacífico.

Aunque la IIGM terminó con el lanzamiento de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, en los últimos días de la guerra hubo una campaña militar librada entre japoneses y soviéticos que selló el destino de la región. Sus consecuencias se prolongan hasta el día de hoy.
Lo analizan en profundidad Fernando Paz y Rafael Rodrigo Fernández.
Pincha el enlace o la imagen para ver el vídeo:
Video: Programa Foro Abierto: OTAN, cumbre en Europa
Mi última intervención en el debate "Foro Abierto"
Invitados:
Rafael Rodrigo, profesor y doctor en historia.
Lola Albiac, periodista;
Fernando Arancón, director de El Orden Mundial;
José Luis Torremocha, periodista;
Para ver el programa pincha aquí:
En la cumbre de la OTAN de esta semana el presidente de EE.UU., Donald Trump, ha presionado otra vez a sus aliados para que doblen su gasto militar pasando del 2 % al 4 % del PIB. En la actualidad sólo ocho países alcanzan el primer porcentaje, al que los aliados prometieron llegar para 2024. Trump respondió que “EE.UU. paga la protección de Europa y pierde miles de millones en comercio. Hay que pagar el 2 % del PIB (en defensa) inmediatamente, no en 2025”. Hay países como España que no gastan tanto, pero participan en misiones de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) con efectivos militares. Washington paga el 70 % del gasto de la OTAN, pero el territorio de EE.UU. cae bajo el compromiso de defensa colectiva de la OTAN. La mayor parte del gasto de Washington en la OTAN va en su propio interés.
La Alianza no es sólo la defensa de Occidente: son también las misiones lanzadas por EE.UU. también en su propio interés, como la campaña de Afganistán tras los atentados del 11-S, la única vez en que se ha aplicado el Artículo 5 sobre seguridad colectiva. También esta cumbre se comprometió a constituir una misión de entrenamiento que la OTAN en Irak, con varios cientos de militares. La ofensiva de Trump se ha dirigido principalmente contra la Alemania de la canciller Merkel, a quien acusa de estar “prisionera de Rusia” por su dependencia energética de Moscú, dado que el 70 % de su energía vendrá del gaseoducto Nord Stream 2. Con la pugna transatlántica en el centro del debate, el presidente francés, Emmanuel Macron, también alertó de los riesgos de debilitar a la OTAN, una hipótesis cada vez más cercana. Macron pidió a sus socios “no fragilizar” la organización.
Operación “Oso Polar”: La conquista de la isla de Cos (1943)
Mi último artículo en el portal de Historia Militar "El Gran Capitán". Como siempre espero que os guste.
Operación “Oso Polar”: La conquista de la isla de Cos (1943)

Tras la rendición italiana el 8 de septiembre de 1943 el alto mando alemán diseñó un plan de ataque para apoderarse de las islas italianas del Dodecaneso. Esta campaña sería la última victoria de las tropas de la Wehrmacht. Fue una operación aeronaval, donde los veteranos Fallschirmjägerde la división Bandenburg saltaron hacia su última victoria en la Segunda Guerra Mundial.
La isla de Cos se encuentra a tan solo cuatro millas de la costa turca, distando 30 millas de Leros y 60 de Rodas. Su tamaño es de 290 kilómetros cuadrados con 112 de línea de costa pero solamente un único puerto que es la propia ciudad de Cos, al noreste de la isla. La costa sur está plagada de acantilados, mientras que el lado norte cuenta con numerosas playas, ideales para un desembarco. Disponía de un aeródromo, el de Antimachia, a 18 millas de la capital.
La guarnición italiana estaba formada por unos 3.000 hombres del 10º regimiento de la división de infantería Regina. Su armamento era escaso y obsoleto, aunque lo peor era que la moral de los hombres había decaído tras la firma del armisticio del 8 de septiembre de 1943.
Más allá de la Invencible; los desembarcos españoles en Gran Bretaña
Todos hemos oído hablar, una y mil veces, de la fracasada intentona española de desembarco en Inglaterra en tiempos de Felipe II conocida como “Armada Invencible”. Sin embargo, nada – o casi- sabemos de las numerosas expediciones que sí lograron tomar tierra en las costas británicas, algo que sucedió desde el siglo XIV hasta el siglo XVIII. Entre esas fechas, fueron más bien los ingleses quienes tuvieron razones para temer a los españoles, que no viceversa. Hoy no vamos a hablar de los españoles que fracasaron en su tentativa de invadir Inglaterra, algo tantas veces contado, sino de aquellos que sí lo lograron. Lo analizamos en profundidad con Fernando Paz y Rafael Rodrigo.
Como siempre espero que os guste
Como siempre espero que os guste
PROGRAMA TV Tiempos Modernos: La armada invencible
Mi última intervención en el programa Tiempos Modernos. Espero que os guste.
La aventura de la gran armada, que los españoles jamás llamaron invencible pero que los ingleses bautizaron así para realzar su victoria, fue ciertamente una campaña que salió mal. Pero no fue la quinta esencia de todos los fracasos, ni siquiera fue el comienzo del fin del imperio español. Eso es lo que el enemigo hubiera querido y lo que inexplicablemente hemos asumido como cierto. Fernando Paz y Rafael Rodrigo cuentan la verdad de este episodio de la guerra que enfrentó a España con Inglaterra entre 1585 y 1604.
PROGRAMA TV Foro Abierto; OTAN: ¿de vuelta a la Guerra Fría?
Mi última intervención en televisión. Un debate a cuatro sobre la nueva guerra fría entre la OTAN y Rusia. Espero que os guste.
La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ha mostrado sus intenciones de seguir rearmándose. De fondo estaría el argumento de que Rusia y China presentan riesgos plausibles de conflicto convencional, una idea que subraya EE.UU., principal socio de la OTAN, en su Estrategia Nacional de Defensa.
Aunque el secretario general de la Organización, Jens Stoltenberg, ha dicho que no querrían verse ‘arrastrados a una carrera armamentística’, el bloque subraya que no permanecerá impasible ante lo que considere cualquier amenaza a alguno de sus aliados. Fuentes de la Inteligencia de la Alianza Atlántica afirman que Moscú supone ‘el mayor riesgo en el corto plazo’.
La OTAN ha presentado recientemente sus resultados de 2017 en los que se nota claramente que el gasto en Defensa ha subido un 5 %, justo en la dirección exigida por Estados Unidos.
Invitados:
Juan Antonio Aguilar, director del elespiadigital.com
Dr.Francisco Trejo, periodista
José Luis Torremocha, periodista y analista internacional
Dr.Rafael Rodrigo, profesor de HistoriaPROGRAMA TV Tiempos Modernos: Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán
Mi última intervención en el programa Tiempos Modernos. Espero que os guste.
Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, comenzó su carrera de armas en la guerra civil castellana que se libraba en los 70 del siglo XV. Los años de la campaña de Granada, larga y laboriosa, le dieron fama. Fue el militar más destacado de su tiempo, un general revolucionario que revolucionó la técnica militar y obtuvo grandes victorias. Fernando Paz y Rafael Rodrigo repasan sus hazañas.
10.3. La Guerra Civil: la sublevación militar y el estallido de la guerra. La dimensión internacional del conflicto
1.- Los preparativos
Desde el triunfo en las elecciones de febrero del Frente Popular los distintos partidos de derechas y fuerzas más conservadoras ya habían comenzado el acercamiento a los militares para que diesen un golpe de Estado. Se eligió para encabezarlo al generalSanjurjo. Él había protagonizado otro intento en 1932 y en ese momento se encontraba exiliado en Lisboa. Se necesitaba a alguien en el interior que lo organizase y el elegido fue el general Emilio Mola, en ese momento destinado en Pamplona y al que conocería por el nombre en clave de “El Director”.
El general Franco, que posteriormente fue la figura principal de la guerra, no se decidió a participar hasta fechas muy próximas al golpe. Franco se encontraba destinado en la comandancia de Canarias. En previsión de que definitivamente Franco se sumase al golpe un corresponsal del ABC en Londres contrató los servicios del DragonRapid.
2.- El desencadenante y la sublevación:
Dos asesinatos serán los desencadenantes del golpe. El 12 de julio un grupo de pistoleros falangistas asesinaban al teniente Castillo de la Guardia de Asalto. Posteriormente tanto guardias como algún miembro del PSOE, partido al que Castillo estaba afiliado, fueron al domicilio del líder del Bloque Nacional José Calvo Sotelo al que asesinaron.
“El 17 a las 17”: Esa fue la fecha elegida por Mola para que diese comienzo la sublevación en la guarnición de Melilla y efectivamente así fue. Los diarios de la tarde ya informaban de la sublevación, sin embargo el jefe de Gobierno no sólo no hacia nada, si no que declaraba a los periodistas que se marchaba a dormir. A la mañana siguiente se encontraba con una sublevación que se extendía lo que le llevó a presentar su dimisión.
En general se puede trazar una seria de similitudes entre las guarniciones sublevadas.
En primer lugar tendríamos aquellas donde el triunfo fue rápido y casi sin oposición. La sublevación triunfaba tanto en la capital como en la provincia y las autoridades republicanas eran detenidas. Serían los casos de Mola en Navarra, él cual dispuso además de la ayuda de voluntarios tanto requetés como falangistas o de las guarniciones de Burgos, León o Valladolid. En general se trataría del tercio norte peninsular a excepción de la cornisa Cantábrica.
El segundo modelo sería aquel en que la guarnición conseguía asegurar la capital pero se encontraba con que la provincia se inclinaba de lado republicano. Casos significativos serían los de las capitales andaluzas como Sevilla, Córdoba, Granada, pero especialmente de las guarniciones de Toledo y Oviedo que debieron resistir hasta la llegada de refuerzos, cosa que no sucedería hasta los meses de septiembre y octubre.
El tercer grupo serían aquellas capitales en las que fracasó el golpe: En Madrid Fanjul se refugiaba en el Cuartel de la Montaña que posteriormente fue asaltado. En Barcelona el generalGoded se encontraba con una capital totalmente en manos republicanas. Lo mismo pasaba en Málaga, Bilbao o Valencia.
La dimensión internacional
En la Europa de los años treinta la tendencia general fue la de la sustitución de los regímenes democráticos por regímenes dictatoriales o totalitarios. Existen varios antecedentes destacados. El primero ejemplo sería Italia, donde como consecuencia de la Marcha sobre Roma, en octubre de 1922, el nuevo jefe de Gobierno sería Benito Mussolini, jefe del Partido Fascista Italiano. La convulsa situación italiana y el miedo de las clases altas y el Ejército hacia una posible revolución bolchevique hicieron al rey Víctor Manuel III aceptar la renuncia del Gobierno y llamase como nuevo jefe del Gabinete a Mussolini. El segundo ejemplo es el de Alemania. La situación socio-política era absolutamente inestable. La crisis económica tocaba techo en 1932, año en que fueron convocadas tres elecciones al Reichstag. Las dos primeras fueron ganadas por el NSDAP de Hitler. Tras ellas el anciano presidente de la República de Weimar, el mariscal Hindenburg, decide encargar la formación de Gobierno a Hitler. Disueltas las cámaras y a pocos días de las nuevas elecciones el incendio del Parlamento permitirá a Gobierno la aprobación de unas leyes especiales de protección del Estado, que le permitió la detención de los opositores de izquierdas y en ese ambiente se celebraban las elecciones que le otorgaban la mayoría absoluta. Otros países que transformaron sus sistemas políticos a lo largo de la década de los años treinta en dictaduras fueron Portugal, Yugoslavia, Rumania, Bulgaria, Grecia, Hungría, Polonia, Estonia, Letonia, Lituania y Finlandia. Por lo tanto se puede hablar de una tendencia general hacia los regímenes dictatoriales. Igualmente, hay que señalar a la URSS como país totalitario, con lo cual, realmente democráticos tan sólo encontraríamos en 1936 a Francia, Reino Unido, Checoslovaquia, el Benelux y las monarquías escandinavas.
Una vez comenzada la Guerra Civil Española en Europa se puede hablar de la formación de tres tendencias respecto a la misma. En primer lugar los simpatizantes del Gobierno republicano. Francia en un primer momento y desde luego la URSS, casi único apoyo del Gobierno durante toda la guerra. Pero además hay amplios sectores europeos que apoyan a la República. En términos generales se puede decir que la opinión pública de los países democráticos era más favorable al Gobierno Republicano. Evidentemente el mundo obrero de toda Europa estaba netamente a favor de la República. Por otro lado tenemos al mundo de la cultura. Por España pasarán corresponsales, intelectuales o fotógrafos de la talla de Hemmingway, Orwel, Brecha, Neruda o Cappa. Se llegará a celebrar un Congreso Internacional de Intelectuales Antifascistas en Valencia y el asesinato de Lorca o el cuadro de Picasso “El Guernica” harán que el mundo intelectual se encuentre volcado a favor del bando republicano.
Por su parte el bando nacional recibirá sus principales apoyos de los países totalitarios europeos, esto es, Italia y Alemania, además de la inestimable ayuda de Portugal. Los sectores católicos también apoyarán al Alzamiento, como los irlandeses o sobre todo sectores muy significados de El Vaticano. Los distintos partidos y grupos de extrema derecha europeos enviarán voluntarios a España, caso de Francia o Rumanía. Y no hay que olvidar que el Partido Conservador británico no veía con malos ojos la sublevación de una parte del Ejército en España, considerando que impondría el orden necesario.
Finalmente habría que hablar del grupo de los países neutrales. Encabezados por Francia y el Reino Unido pero al que muy pronto se sumarían la mayoría de las naciones europeas, sobre todo por el temor que la guerra española pudiese significar un nuevo conflicto en Europa. Este miedo explica la celebración en Londres de una conferencia internacional.
En las primeras semanas de la guerra los nacionales consiguieron el envío de ayuda militar por parte de Italia y Alemania. Por su parte la República consigue la compra de material de guerra en Francia, Checoslovaquia y Polonia. De ellos Francia es que más simpatías tenía con el Gobierno español. En Francia también gobierna el Frente Popular, con León Blum, pero una ayuda de éste a la República española tendría posibles consecuencias negativas en su país. El Estado Mayor francés le hace saber al Presidente que una mayor implicación en el conflicto podría desencadenar también en Francia una sublevación popular o lo que sería peor una guerra con Alemania. Ante esta situación se realizan consultas ante el Gobierno británico para conocer cual sería su postura ante una posible guerra entre Francia y Alemania. La respuesta es clara, el Reino Unido no piensa apoyar a Francia en caso de guerra. Para el Foreing Office lo que sucede en España es una guerra entre revolucionarios marxistas y militares conservadores y casi se prefiere la victoria de estos últimos. Además, el Reino Unido lo último que desea en esos momentos es una nueva guerra en Europa. Esta es la principal razón por la que se convocó el Comité de no Intervención en Londres durante ese verano de 1936. Los 27 países asistentes firman un acuerdo final. En él se establece un embargo total de armas para ambos contendientes. El cierre de fronteras. Una serie de patrullas navales para evitar el tráfico de armas. El resultado fue un tremendo fracaso. URSS, Italia y Alemania no dejaron de enviar armas y hombres durante toda la guerra y Portugal jamás cerró su frontera. El bloqueo naval era válido solamente para los barcos de las naciones firmantes, lo cual por ejemplo excluía a los de pabellón español. Sin embargo, este comité consiguió su objetivo fundamental y es que Francia y el Reino Unido tuviesen la conciencia tranquila y sobre todo no se viesen afectados por la guerra.
Hay que considerar que es casi imposible poner de acuerdo a los historiadores sobre el número exacto de armamento enviado a España, lo que si es cierto es que las cifras son muy próximas por lo que una ligera variación es muy posible pero no enormes diferencias en cuanto a los números totales. Asimismo, el material de guerra no tiene importancia en relación directa a los fríos números. Por ejemplo, contar tanques como el que cuenta balas de fusil no es posible, las prestaciones, características, armamento o blindaje hace que un CV 33/35 italiano no pueda ser comparado con un T-26 soviético. No conocer la diferencia entre uno y otro imposibilita para hacer valoraciones sobre el material comprado o recibido por ambos bandos.
Aunque el Gobierno republicano recibió ayuda fundamentalmente por parte soviética varios fueron los países que le prestaron ayuda. Igualmente, hay que tener en cuenta que España poseía una de las reservas más grandes de Europa de divisas y oro, fruto de la neutralidad durante a Primera Guerra Mundial, por lo que, casi nada del material recibido por los republicanos fue gratuito. La ayuda militar a la República fue escrupulosamente cobrada por los distintos países y traficantes de armas, especialmente por parte soviética a cuenta del oro depositados en Moscú. También se podría considerar cierto número de aviones y armas ligeras fabricados en España pero con patente soviética como ayuda internacional. Pero en definitiva sería más adecuado hablar de la compra de material de guerra por parte del Gobierno republicano que de “ayudas”.
El principal país que prestó ayuda militar al bando republicano fue la URSS de Stalin. Entre 1936 y 1938 se enviaron a España unos 165 barcos con material de guerra, además, por la frontera francesa cruzaron en varios momentos material con el mismo fin, como por ejemplo antes de la ofensiva del Ebro en 1938. El primero de los cargueros con armamento llegó al puerto de Cartagena el 4 de octubre de 1936. La ayuda militar soviética puede cifrarse en unos 1.000 aviones (400 chatos, 300 moscas, 100 Katiuska o 113 Natasha), sobre los 800 tanques (T-26, BA-6, BT-7, etc), 2.000 piezas de artillería de diversos calibres, 30.000 ametralladoras, medio millón de fusiles, etc. Igualmente habría que sumar toneladas de ropa, medicinas, gasolina, petróleo, lubricantes, etc. Hay que destacar de forma significativa a los asesores soviéticos, realmente y sobre todo al inicio tripulaciones enteras que participaron directamente en el combate. Se puede calcular su número en torno a los 3.000.
Por otra parte hay que referirse a las Brigadas Internacionales. Formadas por voluntarios de todo el mundo que fueron reclutados para combatir en España contra el Fascismo. La idea partió de Moscú y se favoreció que los distintos partidos u organizaciones sindicales reclutasen voluntarios para la guerra. Luego se les haría entrar en España. Se calcula que el número aproximado de brigadistas a lo largo de la guerra debió ascender a unos 70.000. En su mayor parte franceses, italianos y británicos, pero realmente de todos los países, alemanes, húngaros, checos, americanos etc.
Otra nación que ayudó al Gobierno republicano fue Méjico, en esos momentos gobernada por Lázaro Cárdenas, además de su apoyo diplomático o moral envió 20.000 fusiles, 28 millones de cartuchos, 8 baterías de artillería, unas decenas de camiones y varios aviones de fabricación estadounidense. El resto de naciones no es que ayudasen a los republicanos, sino que más bien les vendieron material de guerra como Polonia que entre otros vendió varios obsoletos tanques Renault FT-17 durante los primeros meses de guerra y Checoslovaquia unos 50 aviones. La consideración como material de guerra de lo comprado produce más que sonrojo, ya que ambas naciones o bien ya les habían dado de baja de sus propias unidades o bien iban a causarla dentro de muy poco. También Francia vendió armamento a la República, cabría destacar varios bombarderos Potez 54 y cazas Dewoitine 371, pero estas ventas fueron muy limitadas y fundamentalmente durante los primeros meses de guerra.
Por su parte el bando nacional tuvo como principales ayudas las recibidas de Italia, Alemania por orden de importancia. Resulta curioso que en este caso si que se pueda hablar de ayuda bastante desinteresada, por ejemplo Italia al terminar la guerra cedería al Ejército español casi todo su material.
Italia, sin lugar a dudas, fue el país que más ayudó al bando nacional. No sólo mediante la venta de armamento de todo tipo si no también con el envío del CTV (Corpo di Truppe Volontarie). Se puede cifrar en unos 75.000 los italianos que a lo largo de la guerra pasaron por este cuerpo integrado por varias divisiones de camisas negras e incluso una del mismo Real Ejército Italiano, la división Littorio. Asimismo, se envió a España cerca de 800 aparatos (376 Fiat CR 32, 100 Savoia 79 etc.) unas 2.000 piezas de artillería, 150 tanquetas CV 33/35, 240.000 fusiles y cantidades ingentes de pertrechos, balas, bombas, repuestos etc. Igualmente hay que añadir que tanto la Real Marina italiana como la Real fuerza aérea participaron directamente en misiones sobre la España republicana, especialmente en la zona de Levante. Alemania por su parte prestó ayuda material a los nacionales suministrando, unos 150 Panzer I, aproximadamente 700 aviones, desde los cazas Me-109 y He-51 a bombarderos He-111 y Ju-52, artillería antiaérea Flak 88 o antitanque Pak 36, además de camiones, transportes, fusiles etc. En general fue de menor cuantía y volumen que la italiana pero de mejor calidad en todos los aspectos. Por lo demás, los voluntarios alemanes se integraron en una unidad propia la Legión Cóndor, que sólo dependía del Cuartel General del Generalísimo. Aproximadamente a lo largo de la guerra debieron pasar unos 4.500 alemanes.
Cartel propagandístico: Fuente: http://www.guerracivil1936.com
A estas ayudas habría que añadir a voluntarios de diversas procedencias: Rumanos, rusos blancos exiliados, sudamericanos o los franceses del coronel Courcier. Nunca llegaron a crear unidades propias siendo encuadrados en el tercio de extranjeros o requetés. Apenas serían unos pocos centenares. Por su parte los católicos irlandeses reclutaron un grupo de voluntarios al mando del general O´Duffy. Su comportamiento muy poco disciplinado llevó al mando a ordenar su disolución como unidad e integración en la Legión. Más destacada fue la ayuda portuguesa. En cuanto a hombres se favoreció el alistamiento de unos 2.000 hombres, los conocidos “Viriatos” Sin embargo, el principal apoyo portugués vino de su posición estratégica. Sus puertos siempre sirvieron de fuente de suministros a las tropas nacionales.
A modo de resumen se podría valorar toda esta ayuda de la siguiente manera. Por un lado la llegada de todo este material lo que hizo fue alargar la guerra. Por otro, el material recibido por ambos bandos puede considerarse bastante equilibrado. El comité de no intervención no sirvió absolutamente para nada, salvo para calmar las conciencias de los Gobiernos de Francia y el Reino Unido. Los principales países involucrados en la guerra fueron la URSS e Italia y Alemania, lo que les llevaría a acercar posiciones y finalmente firmar el Pacto de Acero en 1939. La anexión de Austria por parte de Alemania, el anschluss, se producía en 1938 ante la pasiva mirada de franceses y británicos y con el visto bueno italiano. De igual forma la crisis de los Sudetes, en septiembre de 1938, la total anexión de la República Checa por Alemania, en marzo de 1939, y la de Albania por parte italiana, un mes después. Por supuesto ni franceses ni británicos hicieron nada. Parece por tanto lógico concluir que la intervención germano-italiana en la Guerra Civil tuvo como consecuencia la alianza de estos dos países en la futura Segunda Guerra Mundial.
Hugo Boss NO diseñó los uniformes de las SS
Existe una leyenda urbana que asegura que los uniformes nazis, especialmente los negros de las SS y los pardos de las SA fueron diseñados por Hugo Boss. Lamento tener que desmentirlo, no los diseñó, lo que verdaderamente hizo fue producirlos, pero reitero que el diseño no fue suyo. Veamos.

Hugo Boss era un modesto sastre en la Alemania de los años veinte que había abierto una pequeña tienda en Metzingen (1924), al sur de Stuttgart, contaba con 46 años cuando se afilió al partido nazi en 1931 con el carnet número 508.889. Comenzó a suministrar uniformes en 1928 o 1929, casi con toda probabilidad. Documentalmente solo consta desde 1934, cuando se convirtió en un Reichszeugmeisterei con licencia (oficial) de proveedores de uniformes a la Sturmabteilung, las SS, la Juventud Hitleriana, el Cuerpo de Motoristas Nacional-socialistas y a otras organizaciones del partido.
Además de la suya más de 15.000 otras empresas textiles alemanes suministraron uniformes a las tropas alemanas durante la Segunda Guerra mundial, lo cual rebaja además esa leyenda sobre la exclusividad de sus uniformes.
Lo cierto es que si que comenzó pronto a confeccionar uniformes para el partido, del que si que fue un firme defensor hasta la derrota de 1945.

«Uniformes de las SS, las SA y las HJ. Ropa de trabajo, de deporte y de lluvia. La hacemos nosotros mismos, con calidad buena y reconocida y a buenos precios. Boss. Ropa mecánica y de trabajo, en Metzingen. Firma homologada por las SA y las SS. Uniformes con la licencia del Reich»
No es cierto que los uniformes los diseñase él. Los artífices de tan emblemáticos uniformes fueron Karl Diebitsch, un miembro de las SS, afiliado al partido desde 1920 y miembro del Reichsverband Bildenden Künstler Deutschlands(Asociación nacional alemana de artistas visuales), y el diseñador gráfico Walter Heck (1) Lo hicieron en 1932. Se eligió el negro por el el color habitual en la Guardia de los reyes prusianos, dejando la camisa parda como guiño a las SA, descabezadas en la Noche de los Cuchillos largos. En 1933 se introdujeron las famosas SS con forma de rayo en el uniforme. Y en todo este proceso Hugo Boss no participó en momento alguno.
Lo cierto es que Boss decidió en 1935 dejar la confección de prendas civiles para centrarse en exclusiva en los uniformes de la Wehrmacht y las SS y SA. Aumentaron los pedidos y hasta compró una fábrica textil. Tampoco llegó a ser el segundo conglomerado textil de Alemania en 1945. Le feu muy bien económicamente durante la guerra y llegó a utilizar unos 150 trabajadores "esclavos" durante la misma, sobre todo costureras polacas, aunque también franceses, belgas y de otras naciones. Prácticamente ni una sola de las empresas alemanas de esos años no utilizó en su plantilla trabajadores forzados o prisioneros de guerra.
Luego lamentando desmitificar uno de los tantos bulos y paparruchar que circulan por la red, aunque en este caso exista cierta cercanía entre el "diseñó" y "confeccionó", la realidad es que el diseño de los uniformes correspondió a dos anónimos miembros del partido en 1932-1933 de nombres Karl Diebitsch y Walter Heck
(1) McNab, Chris (2013). Hitler's Elite: The SS 1939–45, Osprey , p 90.
Guentes online:
https://en.wikipedia.org/wiki/Karl_Diebitsch
https://es.wikipedia.org/wiki/Uniforme_de_las_SS
https://es.wikipedia.org/wiki/Hugo_Boss_AG
http://www.abc.es/20121005/archivo/abci ... 41610.html
https://www.archerphoto.eu/esmentira/hu ... mes-nazis/
Visita de Mussolini y Hitler al aeropuerto de Uman 1941
Visita histórica de Benito Mussolini y Adolf Hitler al aeropuerto de Uman (Ucrania 1941)
El 28 de agosto de 1941 en el aeropuerto de Uman aterrizó un avión alemán Focke-Wulf Fw 200 Condor en el que viajaban los dos dictadores de Europa: Adolf Hitler y Benito Mussolini.
Durante el vuelo a Uman Adolf Hitler y Benito Mussolini estuvieron acompañados por Joachim von Ribbentrop (Ministro de Asuntos Exteriores alemán), Heinrich Himmler (Jefe de Schutzstaffel), Wilhelm Keitel (Mariscal de campo), Martin Bormann (Secretario de Hitler), Filshppo Anfuzo (Embajador italiano en Berlín) y Vittorio Mussolini (hijo de Benito Mussolini).
En el aeropuerto de Uman, Adolf Hitler y Benito Mussolini fueron recibidos por las tropas alemanas. Después de un informe general del mariscal de campo Gerd von Rundstedt sobre la situación en el frente y la lucha cerca de Uman, desayunaron y se dirigieron a saludar a las divisiones italianas.
En el lugar del desfile, las tropas alemanas estaban completamente preparadas de acuerdo con la orden, pero los italianos no pudieron llegar. Sus camiones estaban atrapados en lodo ucraniano después de una fuerte lluvia. Así que Adolf Hitler desde el balcón del antiguo hotel "Regina" dio a las tropas alemanas un pequeño discurso.
Posteriormente, Adolf Hitler y Benito Mussolini se dirigieron en coche al encuentro de las tropas italianas. La reunión tuvo lugar cerca de la aldea de Lehedzyno, donde los dictadores vieron una imagen terrible de los soldados exhaustos italianos. Como una ceremonia de bienvenida frustrada, Adolf Hitler y Benito Mussolini volvieron sin demora a Polonia desde el aeropuerto de Uman.
Texto traducido de: https://ukraine-kiev-tour.com/2016/uman ... rport.html


Tropas esperando en el aeropuerto la llegada de Hitler y Mussolini


Oficiales y generales


Mussolini descendiendo del "Condor"


Hitler descendiendo del "Condor"


Los dos líderes dirigiéndose a las instalaciones del aeropuerto. Entre ellos se puede ver a Goering


Inspeccionando unos mapas del frente


Ambos dictadores en el coche que les transportó al encuentro de las tropas italianas


Columna de coches de las autoridades italo-germanas


En esta imagen se puede apreciar las condiciones de la pista
Fuente: http://www.televignole.it/foto-storie-guerra-49/
El 28 de agosto de 1941 en el aeropuerto de Uman aterrizó un avión alemán Focke-Wulf Fw 200 Condor en el que viajaban los dos dictadores de Europa: Adolf Hitler y Benito Mussolini.
Durante el vuelo a Uman Adolf Hitler y Benito Mussolini estuvieron acompañados por Joachim von Ribbentrop (Ministro de Asuntos Exteriores alemán), Heinrich Himmler (Jefe de Schutzstaffel), Wilhelm Keitel (Mariscal de campo), Martin Bormann (Secretario de Hitler), Filshppo Anfuzo (Embajador italiano en Berlín) y Vittorio Mussolini (hijo de Benito Mussolini).
En el aeropuerto de Uman, Adolf Hitler y Benito Mussolini fueron recibidos por las tropas alemanas. Después de un informe general del mariscal de campo Gerd von Rundstedt sobre la situación en el frente y la lucha cerca de Uman, desayunaron y se dirigieron a saludar a las divisiones italianas.
En el lugar del desfile, las tropas alemanas estaban completamente preparadas de acuerdo con la orden, pero los italianos no pudieron llegar. Sus camiones estaban atrapados en lodo ucraniano después de una fuerte lluvia. Así que Adolf Hitler desde el balcón del antiguo hotel "Regina" dio a las tropas alemanas un pequeño discurso.
Posteriormente, Adolf Hitler y Benito Mussolini se dirigieron en coche al encuentro de las tropas italianas. La reunión tuvo lugar cerca de la aldea de Lehedzyno, donde los dictadores vieron una imagen terrible de los soldados exhaustos italianos. Como una ceremonia de bienvenida frustrada, Adolf Hitler y Benito Mussolini volvieron sin demora a Polonia desde el aeropuerto de Uman.
Texto traducido de: https://ukraine-kiev-tour.com/2016/uman ... rport.html
Tropas esperando en el aeropuerto la llegada de Hitler y Mussolini
Oficiales y generales
Mussolini descendiendo del "Condor"
Hitler descendiendo del "Condor"
Los dos líderes dirigiéndose a las instalaciones del aeropuerto. Entre ellos se puede ver a Goering
Inspeccionando unos mapas del frente
Ambos dictadores en el coche que les transportó al encuentro de las tropas italianas
Columna de coches de las autoridades italo-germanas
En esta imagen se puede apreciar las condiciones de la pista
Fuente: http://www.televignole.it/foto-storie-guerra-49/
PROGRAMA TV Tiempos Modernos: : Alemanes en África: von Lettow y el mito de los askaris
Mi última intervención en el programa de televisión Tiempos Modernos
Cuando en 1914 estalló la Primera Guerra Mundial los alemanes propusieron que África fuera declarada zona neutral, pero británicos y belgas tenían prevista la conquista del África alemana por lo que rehusaron llegar a ningún acuerdo. La Guerra se extendería también al continente negro. El historiador Fernando Paz y el Doctor en Historia Rafael Rodrigo ahondan en el papel de Alemania en África.
Como siempre espero que os guste.
Los Fenicios: El Ejército, la Marina y la guerra.

Professore Piero Bartoloni
Traducción: Rafael Rodrigo Fernández (Doctor en Historia)
Pocas noticias nos han llegado sobre la organización de los ejércitos de las ciudades fenicias de la costa sirio-palestina, sin embargo son mucho más ricas y detalladas las que hacen referencia a los ejércitos de los grandes imperios orientales más próximos a la cultura fenicia. Sobretodo en lo que se refiere al estatus político y territorial de las ciudades fenicias, las cuales, desprovistas del dominio sobre un hinterland en las tierras del interior las impidió dotarse de grandes ejércitos permanentes. De todas formas es posible que cuando se les presento la necesidad, concurrente en el tiempo con las incursiones de los ejércitos asirios, las ciudades estado habían previsto el reclutamiento de tropas mercenarias, provenientes en buena parte de las zona de Anatolia. De todas formas, de las escasas fuentes, sobretodo las referidas a los años de los reyes asirios si sabemos que eran habituales la presencia de contingentes de infantería y de carros de guerra equipados con cuchillas, encargados de desorganizar las formaciones adversarias.
Las figuras antiguas y los hallazgos arqueológicos sugieren la presencia de soldados de infantería armados con lanzas, puñales, hachas y mazas, protegidos con armas defensiva ligeras como cascos, corazas y escudos, aunque estas últimas aparecen raramente representadas de forma muy escasa, la presencia de figuras de arqueros resulta mínima.
De igual forma son muy escasos los datos de los que disponemos de los ejércitos de las ciudades fenicias del Mediterráneo Occidental antes de la conquista cartaginesa. El silencio que las fuentes historias manifiestas sobre los ejércitos fenicios es prácticamente absoluto. Sin embargo, parece claro que dada la relación fundamentalmente comercial que tuvieron los fenicios con las poblaciones ribereñas del Mediterráneo occidental, al menos en la primera fase de la colonización, no se tuvo la necesidad de la utilización de ejércitos numerosos o de la realización de campañas militares. También es obvio que el exiguo número de colonizadores fenicios iniciales no permitió el desarrollo de una actividad política y comercial basada en el dominio por la fuerza de los colonizadores.
De igual forma son muy escasos los datos de los que disponemos de los ejércitos de las ciudades fenicias del Mediterráneo Occidental antes de la conquista cartaginesa. El silencio que las fuentes historias manifiestas sobre los ejércitos fenicios es prácticamente absoluto. Sin embargo, parece claro que dada la relación fundamentalmente comercial que tuvieron los fenicios con las poblaciones ribereñas del Mediterráneo occidental, al menos en la primera fase de la colonización, no se tuvo la necesidad de la utilización de ejércitos numerosos o de la realización de campañas militares. También es obvio que el exiguo número de colonizadores fenicios iniciales no permitió el desarrollo de una actividad política y comercial basada en el dominio por la fuerza de los colonizadores.

Los primeros datos arqueológicos que proporcionan noticias consistentes sobre el armamento de los colonizadores fenicios provienen de la isla de Cerdeña y hacen referencia a los últimos años del siglo VII a.C.y los primeros decenios del siglo VI a.C. Se trata de sepulturas antiguas que contienen, además de restos cerámicos, numerosas armas individuales de carácter ofensivo, las cuales, dada su naturaleza, pueden ser atribuidas a infantes armados "a la ligera". Además de las armas, principalmente hechas en hierro, se pueden encontrar puntas de lanza con su hoja con forma de hoja acanalada, "tacones" (talloni de lanza, colocadas en la parte inferior de las puntas de las lanzas, pequeños puñales con hojas en forma de lengua de buey y finas puntas [de flecha] con el alma y el botón del mango en bronce. Las vainas de los puñales y las puntas estaban hechas de un material perecedero, probablemente cuero.

Batalla de Crimiso 339 AC, a la izquierda los griegos derrotando a los púnicos durante la tormenta, a la derecha persecución de la caballería griega después de la batalla. Autor de ambas Johnny Shumate
Por lo que hace referencia a los siglos posteriores, es decir, el periodo de las grandes guerras por el dominio de las islas del centro y el occidente del Mediterráneo entre Cartago y las las ciudades griegas y, posteriormente, la guerra contra contra Roma, las noticias que nos han llegado son mucho más numerosas y abundantes y en ocasiones ricas de detalles poco habituales. En lo que hace referencia a la composición de los ejércitos cartagineses, se puede presumir que, al menos en las fases iniciales, el núcleo de los ejércitos estuvo compuesto de ciudadanos en armas, a los que se unirían aliados y tropas mercenarias, que, en una segunda etapa, se convertirán en la parte principal de las fuerzas armadas cartaginesas.
Para hacer frente a las presiones económicas de las ciudades griegas en la recluta de mercenarios, fue frecuente que para estos contingentes de tropas que la paga de Cartago fue muy generosa, primero en Sicilia, y posteriormente en las provincias del Norte de África y en Cerdeña.
La tropas de procedencia cartaginesa estaban constituidas por ciudadanos con derechos políticos y nos por extranjeros residentes en la ciudad, cuando fueron empleadas en campaña resultaron ser, sin lugar a dudas, el verdadero corazón del Ejército cartaginés, utilizadas como reserva y en los momentos de grave peligro o apoyando la retirada. Generalmente estas tropas estaban dotadas de costosas armaduras y joyas que indicaban el número de campañas en las que habían participado, como los jóvenes soldados que formaron el "Batallón Sagrado" en la batalla de Crimiso, que enfrentó a cartagineses y siracusanos en el 339 a.C, los contingentes ciudadanos tomaron parte, con distinta fortuna, de los principales hechos de armas de la guerra de Sicilia.

Batalla de Crimiso 339 AC. A la izquierda representación de Steve Noon, a la derecha grabado.
Según fue avanzando el tiempo y en relación a los lugares en que se fueron desarrollando las operaciones militares, el empleo de las fuerzas militares cartaginesas fueron reduciéndose en beneficio de las tropas mercenarias que fueron constituyendo la columna vertebral del las tropas de Cartago.


Las tropas mercenarias a sueldo de los cartagineses provenían principalmente de los territorios bajo su dominio o poblaciones con las cuales mantenía una intensa relación comercial, como el caso de los íberos. Se tiene documentación que acredita numerosos casos de recluta de tropas en regiones cuyas poblaciones destacaban por su belicosidad, caso de la Galia, la Campania o el Samnio. O donde la disciplina y el adiestramiento eran la base de la capacidad guerrera, como Grecia.
También hay que mencionar el contingente de tropas de Baleares, compuesto de tropas ligeras armadas con honda, que en la batalla tenían la función de abrir las hostilidades y durante el combate hostigaban a las tropas enemigas, seguidos de los íberos, armados con su característica falcata, que junto a los contingentes celtas, armados con espadas largas de doble filo, constituían la infantería de línea. Sin embargo, los mercenarios griegos constituían la falange, formada por lanzas muy largas, sobre todo en época helenística. Por lo que hace referencia a la caballería , los escuadrones estaban formados por númidas y celtas, particularmente diestros en el combate a caballo.
Guerreros cartagineses en tiempos de las Guerras Púnicas.


Guerreros íberos al servicio de Cartago, cortesía de Ángel García Pinto.


Las tropas mercenarias a sueldo de los cartagineses provenían principalmente de los territorios bajo su dominio o poblaciones con las cuales mantenía una intensa relación comercial, como el caso de los íberos. Se tiene documentación que acredita numerosos casos de recluta de tropas en regiones cuyas poblaciones destacaban por su belicosidad, caso de la Galia, la Campania o el Samnio. O donde la disciplina y el adiestramiento eran la base de la capacidad guerrera, como Grecia.
También hay que mencionar el contingente de tropas de Baleares, compuesto de tropas ligeras armadas con honda, que en la batalla tenían la función de abrir las hostilidades y durante el combate hostigaban a las tropas enemigas, seguidos de los íberos, armados con su característica falcata, que junto a los contingentes celtas, armados con espadas largas de doble filo, constituían la infantería de línea. Sin embargo, los mercenarios griegos constituían la falange, formada por lanzas muy largas, sobre todo en época helenística. Por lo que hace referencia a la caballería , los escuadrones estaban formados por númidas y celtas, particularmente diestros en el combate a caballo.
Guerreros cartagineses en tiempos de las Guerras Púnicas.
Guerreros íberos al servicio de Cartago, cortesía de Ángel García Pinto.
Para comprender mejor la composición de los ejércitos cartagineses, su estrategia y su comportamiento en el campo de batalla, será oportuno recordar brevemente a los pasajes más sobresalientes de la narración que hizo el historiador Polibio sobre la batalla de Cannas:


"Anibal [...] habiendo intercalado [...] a los honderos de las baleares y los astati, los colocó delante del ejército. Dispuso [...] a la izquierda a la caballería íbera y celta frente a la caballería romana, a continuación [...] la mitad de la infantería pesada líbia, , después los íberos y los celtas. A continuación sitúa a la otra mitad de la infantería pesada libia y en el ala derecha situó a la caballería númida. Cuando había colocado a todas sus tropas en una línea avanzó con el contingente del centro formado por íberos y celtas [...] de tal forman que formaron una línea convexa en forma de media luna [...] Cuando las dos vanguardias chocaron el combate entre las unidades ligeras estuvo durante un tiempo indeciso, sin embargo tan pronto como la caballería íbera y celta del ala izquierda tomaron contacto con la caballería romana se produjo un combate muy violente [...] las tropas cartagineses se demostraron superiores [...] entonces, las tropas ligeras de infantería, situadas en los espacios entre los manipulos, Por un tiempo las tropas celtas e íberas combatieron duramente resistiendo la presión de los romanos: pero luego, aplastadas por la masa [ de tropas romanas], comenzaron a ceder y a retirarse, cambiando su línea de frente a una media luna cóncava.



"Anibal [...] habiendo intercalado [...] a los honderos de las baleares y los astati, los colocó delante del ejército. Dispuso [...] a la izquierda a la caballería íbera y celta frente a la caballería romana, a continuación [...] la mitad de la infantería pesada líbia, , después los íberos y los celtas. A continuación sitúa a la otra mitad de la infantería pesada libia y en el ala derecha situó a la caballería númida. Cuando había colocado a todas sus tropas en una línea avanzó con el contingente del centro formado por íberos y celtas [...] de tal forman que formaron una línea convexa en forma de media luna [...] Cuando las dos vanguardias chocaron el combate entre las unidades ligeras estuvo durante un tiempo indeciso, sin embargo tan pronto como la caballería íbera y celta del ala izquierda tomaron contacto con la caballería romana se produjo un combate muy violente [...] las tropas cartagineses se demostraron superiores [...] entonces, las tropas ligeras de infantería, situadas en los espacios entre los manipulos, Por un tiempo las tropas celtas e íberas combatieron duramente resistiendo la presión de los romanos: pero luego, aplastadas por la masa [ de tropas romanas], comenzaron a ceder y a retirarse, cambiando su línea de frente a una media luna cóncava.

Batalla de Cannas 216 A.C. Hispanos contra legionarios. Jenny Dolfen.
"Las tropas romanas [...] rompieron facilmente el frente enemigo [...] penetrando tanto en su formación que en ambos lados las dos falanges de infantes pesados libios quedaron situadas en su flanco [...] De esta manera, según el plan de Anibal, los romanos empujaron tan atrás a los celtas se encontraron encerrados entre los contingentes de los libios. La [caballería] númida del flanco derecho tras atacar a la caballería [aliada] tomaron contacto con el flanco izquierdo [de los romanos] no causaron ni sufrieron graves perdidas [...] pero consiguieron inmovilizar a sus enemigos [...] Sin embargo, cuando la caballería [cartaginesa del flanco izquierdo] causó una masacre de la caballería [romana] [...] fueron en ayuda de los númidas [...] la caballería aliada de los romanos [...] volvió grupas y se retiró. Asdrubal [...] confió [a los númidas] la tarea de perseguir [a la caballería] fugitiva y condujo sus escuadrones aa donde combatía la infantería con el propósito de ayudar a los libios. Entonces atacó la retaguardia de las legiones romanas [...] alentando a los libios y debilitando [...] a los romanos [...] encontrándose atrapados en un espacio tan pequeño todos morirían en el campo de batalla [...] Los númidas persiguiendo a la caballería [aliada] en fuga, furon los que mataron a la mayor parte." (Polibio III 113-116)

Cannas tras la batalla. Jenny Dolfen.
La narración de Polibio de esta trágica batalla trasmite que, además del genio de Anibal, transpiran claramente algunos hechos sobresalientes que fueron la causa de la derrota romana: de particular importancia y determinantes para el éxito de la batalla fueron la utilización de la caballería y el despliegue de los contingentes de infantería divididos en su origen étnico. Es importante señalar que esta solución estratégica era bien poco vista y parece extraída de las enseñanzas de los grandes estrategas griegos. De hecho Anibal era un hijo de su tiempo y demuestra que parte de su bagaje como líder militar proviene de época helenística, pero sin duda también del peso que tuvo en su educación su herencia de oriente próximo, donde se daba mucha importancia al uso de la caballería, sobre todo de la gran tradición y de su capacidad para dislocar formaciones enemigas, no en la función de tropa de élite, forma primaria en la que era entendida en el mundo griego y romano.
Caballería de Aníbal en la Batalla de Cannas. J.N. Dolfen.


Caballería de Aníbal en la Batalla de Cannas. J.N. Dolfen.

La composición de los ejércitos cartagineses era sustancialmente similar a la de los ejércitos helenísticos contemporáneos, sin embargo, los usos en boga en la patria no fueron olvidados. Como se ha dicho, eso se evidenciaba de modo particular con el uso de fuertes contingentes de caballería, y en la primera época, de carros de guerra, sustituidos posteriormente por elefantes de batalla.
Por lo que hace referencia a los carros de guerra , estos vehículos normalmente eran tirados por dos caballos que probablemente iban atados a un solo eje, a bordo de la barcaza solamente había espacio para el auriga y un soldado, probablemente un arquero. En la parte delantera del eje había una cuchilla, así como en los ejes de las dos ruedas. El evidente propósito de este vehículo era el de romper e desbandar los flancos enemigos, sin embargo, para poder operar con la debida eficacia y para alcanzar la velocidad adecuada, el carro necesitaba de una amplio espacio llano y sin obstáculos, como por ejemplo podían ser las grandes llanuras de Mesopotamia. Probablemente por este motivo este tipo de carros no fue utilizado de forma generalizada en el Mediterráneo occidental, dos los espacios donde podía operar eran mucho más estrechos y poco frecuentes.

Por lo que hace referencia a los carros de guerra , estos vehículos normalmente eran tirados por dos caballos que probablemente iban atados a un solo eje, a bordo de la barcaza solamente había espacio para el auriga y un soldado, probablemente un arquero. En la parte delantera del eje había una cuchilla, así como en los ejes de las dos ruedas. El evidente propósito de este vehículo era el de romper e desbandar los flancos enemigos, sin embargo, para poder operar con la debida eficacia y para alcanzar la velocidad adecuada, el carro necesitaba de una amplio espacio llano y sin obstáculos, como por ejemplo podían ser las grandes llanuras de Mesopotamia. Probablemente por este motivo este tipo de carros no fue utilizado de forma generalizada en el Mediterráneo occidental, dos los espacios donde podía operar eran mucho más estrechos y poco frecuentes.
En lo que hace referencia a los carros de guerra fueron rápidamente abandonados y en su lugar fueron introducidos para sustituirlos los elefantes de batalla, los cuales podían moverse más fácilmente por terrenos más accidentados y desarrollaban estrategicamente las mismas funciones en combate que los carros de guerra. Estos animales eran de una raza autóctona del Norte de África, hace tiempo extinguida, eran de una altura menor a la de los animales del centro de África y parece que no llevaban sobre el lomo las pequeñas torres que llevaban algunos soldados armados con arco, utilizados en las guerras de Pirro contra Roma y reproducidos en imágenes y figuras de la época. Parece que en vez de ello llevaban solamente al conductor, probablemente durante los primeros años traídos desde alguna región de la India, que se situaban sentados en el cuello del animal e iban armados únicamente con un garfio que servía para dirigir al animal.


Por lo que hace referencia al tamaño de los ejércitos cartagineses, tenemos noticias de ejércitos particularmente grandes, compuestos de 90.000 infantes pesados y ligeros y 12.000 jinetes, como el que llevaba Anibal a su salida de Iberia en el cruce de los Pirineos, pero sobre cuya composición todavía se tienen algunas dudas. La realidad es que verdaderamente los ejércitos no solían pasar de los 28.000 hombres, siendo un sexto de ellos de caballería. En cuando a la organización de las unidades que formaban los ejércitos parece que los manipulos de infantería estaban formados por unos 500 hombres, mientras que los de caballería no superaban los 50 integrantes. En lo que hace referencia a los elefantes que parece que llegaron a contar con hasta 300, alojados en los establos de la ciudad de Cartago, parece que el número de los mismos variaba mucho en campaña, así por ejemplo, en la batalla de Tago Anibal dispuso una línea formada por 40 elefantes, mientras que en la de Zama contó con el doble de animales, mientras que los utilizados por Asdrubal en Hispania fueron cerca de 200.

"Carpetanos y olcades hacen frente al ejército cartaginés en la Batalla del Tagus" Me parece muy realista. Los hispanos con sus armas típicas: rodelas, gladios, jabalinas.. y los cartagineses con su panoplia tipo helenístico. Los elefantes son clavados a los de la famosa moneda cartaginesa.

"Carpetanos y olcades hacen frente al ejército cartaginés en la Batalla del Tagus" Me parece muy realista. Los hispanos con sus armas típicas: rodelas, gladios, jabalinas.. y los cartagineses con su panoplia tipo helenístico. Los elefantes son clavados a los de la famosa moneda cartaginesa.
Paran comcluir el apartado sobre la composición de los ejércitos cartagineses, es necesario proporcionar algunos datos sobre los generales y oficiales de mayor graduación elegidos para comandarlas. Normalmente el comandante en jefe del ejército era un noble de ascendencia cartaginesa, designado por la asamblea de Cartago y estaban asesorados o acompañados por un pequeño grupo de oficiales de alto rango, siempre naturales de la ciudad de Cartago, a los cuales se les otorgaba el mando de los distintos cuerpos del ejército. El general conducía la campaña con completa autonomía e igualmente era responsable ante la asamblea del desarrollo de la campaña y del éxito o fracaso de la misma, hasta tal punto que en ocasiones pagaba con su propia vida. De todas formas, al menos en una ocasión fue puesto al mando del ejército cartaginés un espartano, un tal Xantipo, el cual introdujo en parte del ejército a sus órdenes algunas características de tipo helenístico. Los oficiales de menor rango procedían generalmente de las propias unidades extranjeras o mercenarias a las que podían impartir órdenes en sus propias lenguas autóctonas , acompañados de intérpretes para ayudar en la comunicación entre estos oficiales y el comandante en jefe.

Jantipo y la batalla del Bagradas

Jantipo y la batalla del Bagradas
En cuanto a la marina de guerra, tratada en segundo lugar pero no menos importante en la máquina de guerra de las ciudades fenicias y de Cartago, contaba con una una fuerte tradición en las ciudades de origen y un gran prestigio en las culturas mediterráneas de la época. A este respecto, si se piensa en la batalla de Salamina hay que señalar que por parte persa fue combatida principalmente por los contingentes de naves procedentes de las ciudades estado fenicias. Las flotas de estos enclaves de la costa sirio-palestina estaban compuestas principalmente por barcos de guerra. Entorno al año 1.000 a.C. estabas construidas con una sola fila de remeros, aunque bien pronto fueron mejoradas con naves más complejas que podían llevar dos y hasta tres filas de remeros. En lo que hace referencia a la trirreme, algunas fuentes históricas atribuyen su invención a los fenicios de Sidón, mientras que otras, específicamente Tucídides (I, 13, 2) la adjudican a la ciudad de Corinto en torno al siglo VIII a.C. ambas explicaciones no han de ser excluyentes, ya que es posible que existiesen antecedentes de naves fenicias en las que los corintios pudieran inspirarse.


Ciertamente las fustes clásicas atribuyen a Cartago la invención de la cuatrirreme o tretera, en algún momento entorno al siglo V a.C. y poco después de la quinquerreme o pentera, utilizada como el navío de línea más habitual durante las guerras contra Roma.
Los tripulantes de las naves de guerra, oficiales, marineros de cubierta y remeros, estaban compuestos unicamente por ciudadanos de derecho de la ciudad de Cartago, No hay datos que puedan permitir afirmar que, como en la antigua Gracia, el propietario de la nave , y tal vez armador a la fuerza, fuese además el comandante de la misma, aunque, dado el enorme desarrollo que tuvieron las flotas de guerra durante la época helenística, es muy probable que fuese el propio estado cartagines en que corriese con el rol de armador de las naves.
En cuanto al gobierno de la nave, esta era realizada por tres oficiales, entre los cuales uno de mayor rango ejercía el mando de la nave, otro de ellos ejercía las labores de segundo oficial y el tercero era el piloto, el cual en época antigua gozaba de un gran reconocimiento debido a su amplia experiencia. Los marinos encargados de las labores de cubierta y encargados de las velas no solían ser más de unos 30, mientras que los encargados de las labores de remo variaban mucho en su número dependiendo del tamaño de la nave y el número de remos. En el caso de trirremes tenemos documentos que nos muestras que las tripulaciones constaban de unos 150 hombres a los remos, unos 240 para las quatrirremes y cerca de 300 los de las quinquerremes. A la tripulación de las naves había que sumar un cierto número de infantes, entre 10 y veinte, que servían tanto para las batallas navales como para los desembarcos.
Interpretación del siglo XIX del sistema de un quinquerreme, con cinco niveles de remos.

Los tripulantes de las naves de guerra, oficiales, marineros de cubierta y remeros, estaban compuestos unicamente por ciudadanos de derecho de la ciudad de Cartago, No hay datos que puedan permitir afirmar que, como en la antigua Gracia, el propietario de la nave , y tal vez armador a la fuerza, fuese además el comandante de la misma, aunque, dado el enorme desarrollo que tuvieron las flotas de guerra durante la época helenística, es muy probable que fuese el propio estado cartagines en que corriese con el rol de armador de las naves.
En cuanto al gobierno de la nave, esta era realizada por tres oficiales, entre los cuales uno de mayor rango ejercía el mando de la nave, otro de ellos ejercía las labores de segundo oficial y el tercero era el piloto, el cual en época antigua gozaba de un gran reconocimiento debido a su amplia experiencia. Los marinos encargados de las labores de cubierta y encargados de las velas no solían ser más de unos 30, mientras que los encargados de las labores de remo variaban mucho en su número dependiendo del tamaño de la nave y el número de remos. En el caso de trirremes tenemos documentos que nos muestras que las tripulaciones constaban de unos 150 hombres a los remos, unos 240 para las quatrirremes y cerca de 300 los de las quinquerremes. A la tripulación de las naves había que sumar un cierto número de infantes, entre 10 y veinte, que servían tanto para las batallas navales como para los desembarcos.
Interpretación del siglo XIX del sistema de un quinquerreme, con cinco niveles de remos.

La forma de propulsión de las naves era doble, bien mediante velas o bien mediante los remos, utilizados de forma alternativa. Los barcos eran de dos velas, una situada en proa y otro, más grande, en el centro de la nave. La vela principal servía para dar impulso a la nave, mientras que la de proa, de dimensiones más reducidas servía para gobernar la nave con los vientos. Las velas se usaban generalmente para la navegación habitual o para acercarse al campo de batalla, mientras que los remos eran usados en los momentos de calma o durante los combates, en ese momento las velas se plegaban y se empleaba toda la fuerza de los remos.
Las escuadras estaban formadas normalmente por unas doce naves, alas cuales se les añadían algunas naves menores, más ágiles y veloces, utilizadas para mantener el contacto y las comunicaciones entre las naves de la escuadra y de esta con tierra firme. La unión de una decena de escuadras formaba una flota, con unas 120 naves , de todas formas las fuentes históricas hablan de flotas todavía más grandes que incluso llegaron a las 180 o 200 naves de línea.
Por loa que hace referencia al desarrollo de los combates navales solían tener lugar cerca de la costas donde era más fácil encontrar aguas calmadas donde se podían gobernar mejor las naves y que ofrecían más posibilidades de salvación a las tripulaciones de los barcos en caso de ser hundidos. Antes del combate las flotas se desplegaban en una línea recta o en forma de media luna, con los dos flancos más retrasados que el centro de la formación, dependiendo de la táctica que plantease el almirante en jefe. La señal de avance se hacía mediante un trapo rojo o mediante mensajes llevados por las naves correo. En ese momento comenzaban los remeros a bogar con toda la fuerza de que eran capaces, a fin de intentar ganar la maximiza velocidad para utilizar los espolones de proa, ya que el objetivo principal del combate era hundir los barcos enemigos o hacerlos ingobernables.
Para ello se utilizaban principalmente dos tácticas, su aplicación dependía de los espacios existentes entre las naves del despliegue enemigo. SI el espacio entre barcos era grande se situaba la nave en el flanco enemigo y con una rápida maniobra se viraba a fin de golpear el lateral del barco contrario, abrirle una vía de agua y conseguir que se hundiese. Mientras que si el espacio no era lo suficientemente grande como para virar se rebasaban las naves enemigas y tras virar se las golpeaba por la popa. Durante el combate las naves menores cumplían las funciones de socorro de las naves en dificultades o de remolcar las naves enemigas capturadas.


Batalla de Alalia 535 a.C.

Batalla de Alalia 535 a.C.
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