Sociedad y economía en la españa del siglo XVII







ECONOMIA:

Evolución demográfica: Durante el siglo XVII hubo un periodo de estancamiento y regresión, aunque la depresión demográfica no fue uniforme. Afectó principalmente a Castilla y sus causas fueron diversas: destacando las graves epidemias de peste, la crisis económica, la guerra y la expulsión de los moriscos en 1609.  

Crisis agraria: Se produjo un descenso de la producción agrícola, solamente a partir de 1680 tuvo lugar una cierta especialización de los cultivos. Además, se produjo una fuerte caída de la producción lanar.  

Producción artesanal: La producción de paños experimentó una caída progresiva, mientas que la producción minera y la fabricación de hierro se mantuvieron, al igual que la construcción naval.  

Comercio: La producción agrícola y artesanal se destinaba en un 90% al autoconsumo, solo el abastecimiento de las ciudades y el comercio marítimo y colonial fueron importantes.  Aun así, se produjo una contracción del comercio debido a la constante manipulación de la moneda y su devaluación, así como la brusca subida de precios.  

Economía colonial: Sufrió un importante cambio, al descender las importaciones de alimentos y manufacturas españolas y una caída de la producción de plata, así como la competencia extranjera.  

Arbitrismo y Mercantilismo: Como señalaron los arbitristas (Azpilcueta) Castilla se convirtió en un mercado de tránsito, solo a finales del siglo se produjo una tímida política mercantilista. 

SOCIEDAD:  

Estamentos privilegiados: la sociedad estamental estaba encabezada por la aristocracia, además todos los grupos sociales aspiraban al ennoblecimiento, teniendo los monarcas la costumbre de conceder mercedes. Produciéndose un abandono de las actividades mercantiles. La Iglesia mantuvo, en conjunto, su riqueza: tierras, inmuebles, diezmo. 

Clases populares: La sociedad campesina siguió sumida en la pobreza produciéndose algunas protestas aisladas, mientras la población urbana aumentó especialmente los criados, así como la población marginal. También aumentaron las clases acomodadas como letrados, funcionarios, etc. 

Valores dominantes: Se mantuvieron los mismos valores aristocráticos y religiosos produciéndose un rechazo a los trabajos manuales y el abandono de las inversiones productivas.