Conflicto en Osetia del Sur

ANTECEDENTES

Desde la disolución de la URSS el 8 de diciembre de 1991 (Tratado de Belovesh) han estallado cada cierto tiempo conflictos armados que han desestabilizado la zona del Cáucaso y a los países de la zona Georgia, Armenia, Azerbaiyán y Rusia. En general estos conflictos son consecuencia de la arbitraria división geopolítica de la zona durante la época soviética. El origen del conflicto se remonta a 1922, cuando José Stalin (Georgiano de Gori) convirtió Osetia del Sur en una Región Autónoma de la República Socialista Soviética de Georgia y le añadió la llanura adyacente, con la ciudad de Tsjinvali, habitada principalmente por georgianos.

Osetia del sur es un territorio que oficialmente forma parte de Georgia, aunque mantiene una independencia de facto desde 1992. La capital de la región es Tsjinvali, tiene una extensión de 3.900 kilómetros cuadrados y una población de unos 75.000 habitantes donde la mayor parte de la población tiene pasaporte de la Federación rusa. El presidente desde el 6 de diciembre 2001 es Eduard Kokoity, elegido con el 53% de los votos y reelegido en 2006 con más del 96%.

El 10 de noviembre de 1989, en plena Perestroika, el Congreso de Diputados Populares de la región proclamó su conversión en República autónoma, decisión declarada anticonstitucional por el Parlamento de Georgia. El 20 de septiembre de 1990 los diputados locales proclaman su independencia. No será hasta el 10 de diciembre cuando el Parlamento de Georgia declare abolida la independencia de Osetia, comenzando al día siguiente los enfrentamientos y decretando el Gobierno Georgiano el estado de excepción.

A comienzos de 1991 la Guardia Nacional georgiana atacó Tsjinvali enfrentándose a las milicias osetias comenzando la guerra. El 19 de enero de 1992 la mayoría de los habitantes de Osetia votaron a favor de su incorporación a Osetia del Norte y por tanto a Rusia. Ese mismo año las tropas Georgianas rodeaban la capital y la sometían a fuertes bombardeos. Finalmente se firma el acuerdo de Dagomis por el cual se establece un alto el fuego desde el día 14 de julio de ese año. Aún así hubo que esperar 3 años antes de la firma de un "memorando de entendimiento" entre el presidente de Georgia, Eduard Shevardnadze y el presidente de facto de Osetia del Sur, Ludwig Chibirov. La mayor parte de Osetia permanece independiente salvo una pequeña parte de la región todavía bajo control georgiano y dirigida por el ex separatista Dmitry Sanakoyev. Además se crea una fuerza “de paz” en la zona de unos 1.500 hombres repartidos a partes iguales entre georgianos, surosetios y rusos.

Un plebiscito realizado en Osetia del Sur el 13 de noviembre de 2006 con un índice de participación del 91 % aprobó mayoritariamente (99 % a favor) la independencia respecto de Georgia y la unión con Osetia del Norte y Rusia. Dos semanas después de que Kosovo declarase su independencia, el Parlamento de Osetia del Sur pidió a la ONU, la UE, la CEI y Rusia que reconocieran su independencia.

EVOLUCION POLITICA DE GEORGIA

El 9 de abril de 1991, poco después del colapso de la URSS, Georgia proclamó su independencia. El 26 de mayo era elegido como primer presidente Zviad Gamsajurdia, un intelectual y disidente soviético. Pero a finales de año es derrocado por un sangriento golpe de Estado instigado por la Guardia Nacional y la organización paramilitar Mjedrioni, apoyada por tropas “rusas” con base en Tiflis. El nuevo presidente sería el ex ministro de Asuntos Exteriores de Gorbachov, Eduard Shevardnadze. El país se sumió en una guerra civil hasta 1995 y consecuencia de ello fueron la aparición de tres enclaves independientes de Tiflis: Osetia del Sur, Abjasia y Abjaria.

En 2003 el mismo Shevardnadze fue depuesto por un golpe de Estado pacífico, la Revolución Rosa, liderada por Mijail Saakashvili, Zurab Zhvania y Nino Burdzhanadze. El nuevo presidente elegido el 25 de enero de 204 fue Saakashvili, líder del Movimiento Nacional Democrático en cuyo programa electoral se prometía restaurar la integridad nacional. Además se ponían en marcha una serie de medidas y reformas de las fuerzas armadas y la economía del país. Ese mismo año se conseguía la reintegración de Abjaria.

El 3 de febrero de 2005 moría envenenado por un aparente escape de gas el primer ministro Zurab Zhvania. En 2006 el presidente Saakashvili enarbolando la bandera del nacionalismo y antirrusa provoca una reacción del Kremlin que dejó de proporcionar condiciones ventajosas al suministro de energía al país duplicando su precio y hundiendo la economía georgiana. En septiembre de 2007 el ex ministro de Defensa, Irakli Okrouachvili fue detenido tras acusar al presidente Saakashvili de haber ordenado en el pasado la muerte de diversas personalidades. La propuesta del líder de la Iglesia Ortodoxa de restaurar la monarquía en la persona de Jorge de Bragation, exiliado en España, contó con una buena aceptación pero la muerte de este en 2008 frustró el intento.

En la cumbre de la OTAN de abril de 2008 celebrada en Bucarest la alianza dio el visto bueno al futuro ingreso de Ucrania y Georgia en la misma, sin llegar a establecer un calendario. La reacción rusa fue la de establecer lazos más fuertes con las regiones de Abjasia y Osetia del Sur. Ese mismo mes el Gobierno georgiano culpaba a Rusia del derribo de un avión no tripulado sobre Osetia del Sur y posteriormente de otros incidentes aéreos.

Estados unidos tiene en la actualidad 120 instructores militares en Georgia y este país es el tercero proveedor de tropas bajo mando estadounidense en Irak con 2.000 soldados.

EL INICIO DE LA GUERRA

El 2 de agosto se producen los primeros tiroteos por parte de francotiradores georgianos que incluso llegan a disparar con lanzagranadas provocando la muerte de seis civiles. En la noche del 7 al 8 de agosto el presidente Saakashvili ordenó a su ejército recuperar el control de Osetia del Sur por las armas. Comienza por tanto la ofensiva Georgiana que además coincide con la inauguración de los Juegos Olímpicos de Pekín, no puede ser solamente un hecho casual. El ataque comienza con el lanzamiento de misiles BM- 21 “Grad” con el apoyo de carros T-55 y T-72 así como aviones de combate Su-25, distintas fuentes hablan de hasta 1.500 civiles muertos.

La convocatoria y reunión urgente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a petición de Rusia no consiguió una declaración de condena del ataque georgiano. Sin embargo, Estados Unidos, la UE y Rusia pidieron una solución pacífica al conflicto. Pero ese mismo día Rusia enviaba refuerzos a la zona en conflicto.

Las tropas georgianas toman el control de parte de la capital Tsjanvili pero la respuesta rusa no se hace esperar y se informa de ataques de la aviación rusa a Gori, Kareli y de la base militar de Vaziani en las cercanías de Tiflis. Georgia decreta un alto el fuego de tres horas, desde las 11:00 hasta las 14:00 hora local. Se recrudecen los combates en la capital que según el líder osetio Kokoiti está totalmente destruida y el Gobierno georgiano da un ultimátum a los osetios para deponer las armas antes de las 16:00 horas con la promesa de una amnistía.

Tiflis pide la intervención de Estados Unidos y amenaza con retirar sus 2.000 soldados de Irak. Finalmente sólo serán 1.000, los cuales serán transportados en aviones americanos. Ese mismo día 8 se reúne de forma extraordinaria la OSCE en Viena donde Georgia dice estar siendo atacada por Rusia y esta culpa a Georgia del inicio del conflicto y además señala a Estados Unidos y Ucrania como abastecedores de armamento de Georgia. El presidente georgiano compara la situación con la invasión de Afganistán o Checoslovaquia. Además el jefe del Consejo de Seguridad georgiano, Kaja Lomaia, afirmó que en pocas horas se proclamaría la Ley marcial en Georgia por un periodo de 15 días.

Los bombardeos rusos continúan en la base militar de Senaki y el puerto de Poti, además la flota rusa del mar Negro se traslada a la zona para efectuar un bloqueo marítimo e impedir el abastecimiento de armamento de Georgia. El envío de numerosas tropas y material por parte de Rusia hace que las tropas georgianas tengan que replegarse.


El portavoz de las Fuerzas Armadas rusas, Igor Konachenkov, afirma que las posiciones desde donde se habían comenzado las hostilidades habían sido destruidas por el Ejército ruso. Así mismo el presidente ruso Dimitri Medvedev asegura que las operaciones militares en Osetia están casi concluidas. Mientras el único paso abierto entre Osetia y Rusia es el paso de Rok por donde según fuentes de ACNRU cerca de 20.000 refugiados han huido de los combates y buscan acomodo en la vecina Osetia del Norte. En Alaguir, unos 35 kilómetros de la frontera, se ha habilitado un hospital de emergencia por parte del ministerio ruso de Catástrofes.

Además el conflicto se extiende a la secesionista región de Abjasia donde el ministro de Asuntos Exteriores de Abjasia, Sergei Shamba, afirmaba que sus tropas habían comenzado acciones para expulsar a los georgianos del Valle de Kodori. Según el ministro de Defensa de Abjasia, Merab Kishmaria, con la ayuda de unos 9.000 soldados rusos, al mando del general Serguei Tchaban han dado un ultimátum a las tropas georgianas para que abandonen el enclave de Kodori, estratégico paso de montaña entre Georgia y Abjasia. Rechazado por el ministro georgiano de Reintegración, Temour Iakobachvili, ha provocado la ofensiva rusa sobre la ciudad de Senaki. Anteriormente el subjefe de Estado Mayor de Rusia, general Anatoli Nagovitsin afirmaba que “actualmente” no se realizan operaciones militares en Abjasia.

Parece por tanto que las gestiones del ministro de Asuntos Exteriores francés Bernard Kouchner (Francia ostenta la presidencia de turno de la UE) y su homólogo finés Alexander Stubb no han dado los resultados esperados. Pese a que el presidente georgiano aceptó las medidas y decretó un alto el fuego las autoridades rusas insisten en que las tropas georgianas siguen atacando a sus soldados, elemento que parece ser cierto según distintas fuentes independientes. Además Rusia se ha negado a aceptar el documento presentado a la ONU por no condenar la “agresión georgiana”. De todas formas las tropas rusas han suspendido sus ataques una vez controlados los territorios de Osetia del Sur y Abjasia.

EL ANALISIS

Hasta el momento parece que la agresión georgiana ordenada por el presidente Saakashvili ha supuesto un gravísimo error de cálculo. Lo que sigue sin estar muy claro es que pretendía exactamente. Desde luego la intención fundamental era recuperar el control de Osetia del Sur, tal vez se pensase que las milicias osetias y las escasas tropas rusas no aguantarían el ataque inicial y el Kremlin se vería obligado a reconocer una ocupación consumada o se pensaba en una débil actuación rusa, por que lo que no parece creíble es que se esperase una contundente reacción occidental. Puede que esto además fuese un claro aviso a la independentista región de Abjasia para que aceptase una vuelta a la tutela georgiana como lo hizo anteriormente la región de Abjaria que actualmente disfruta de una cierta autonomía. De esa forma Georgia eliminaría un obstáculos que le impide su ingreso en la OTAN y es el de tener problemas territoriales no solucionados. Además no puede ser casual que la invasión comenzase el mismo día en que todo el interés internacional estaba centrado en Pekín. Parece por tanto una invasión premeditada.

Lo cierto es que Georgia ha incumplido los acuerdos de 1992 y ha perpetrado una agresión injustificada sobre Osetia del Sur, amén de intentar solucionar el problema por la fuerza en vez de por el diálogo. Sin embargo, se han sucedido las críticas contra Rusia por parte americana y de países afines como Gran Bretaña, Polonia o los países bálticos; pero cuidado que Estados Unidos habla de respuesta desmedida y no injustificada que en lenguaje diplomático es un auténtico abismo. Parece ser que solamente la diplomacia alemana se alía con las tesis rusas de la agresión georgiana, bueno y como no Cuba.

Según los georgianos Osetia del Sur es parte de su territorio y tienen derecho por tanto de restaurar el orden en una región a la que nunca han reconocido como independiente y a la que acusan de ser un foco del contrabando de armas, drogas, alcohol y tabaco. Además consideran cualquier intervención rusa como una agresión y piensan que esta ha sido planificada previamente. Por su parte Rusia afirma que sus tropas en los enclaves se encuentran allí en misión de paz, según los acuerdos firmados previamente con Georgia en 1992 y refrendados posteriormente por el presidente Shevardnadze. Además se esgrime que la mayoría de la población tiene pasaporte ruso con lo que su intervención viene motivada por la necesidad de defender a sus ciudadanos. El Kremlin también indica que la agresión fue comenzada por las tropas de Georgia y ellos lo único que han hecho es responder a una agresión previa. Por todo ellos son las tropas y el Gobierno georgiano el que ha violado la legalidad internacional y ha atacado a unas tropas de paz y a la población civil.

Otra consecuencia es la relevancia de la figura de Putin, por si alguien tenía todavía dudas de quien iba a ser el verdadero hombre fuerte de la nueva Rusia quien ha hecho acto de aparición en la zona ha sido el flamante nuevo jefe de Gobierno, ex presidente de la República y ex director del KGB. Baste recordar sus anteriores apariciones en la guerra de Chechenia y pensar que en Georgia no se apartará mucho del guión. No es creíble que Rusia pretenda una total invasión de Georgia o su anexión, aunque muy probablemente vería con muy buenos ojos la caída de su actual presidente.

A todas estas opiniones de unos y otros hay que añadir que Rusia se vuelve a jugar su prestigio en la zona y en sus distintas áreas de influencia. Además hace poco desde el Gobierno ruso se indicaba que la nueva Rusia debía llevar a cabo una política internacional de “dientes afilados” para volver a emerger como potencia mundial. Ahora bien, es la primera vez que tropas rusas sobrepasan una frontera internacional en misión de combate desde su creación en 1991 y habría que remontarse a 1979 para ver una intervención exterior de tropas ex soviéticas. Su pertenencia como miembro permanente del consejo de Naciones Unidas no hace concebir esperanzas de ninguna iniciativa y menos una resolución de condena de este organismo internacional.

Otro elemento del que no se puede desligar esta crisis es el reconocimiento poco menos que irresponsable de muchos Gobiernos europeos no sólo de la independencia de Kosovo, sino de todo el desmembramiento serbio. Si las razones para estas independencias son válidas en los Balcanes ¿por qué no en el Cáucaso? Evidentemente hay dos varas de medir, donde están ahora los que invocaron el derecho de los kosovares a su independencia, pues probablemente criticando a los agresores rusos y consolando a los agredidos georgianos. Pero es que en Rusia pasa lo mismo. ¿Por qué tal fiera oposición a la independencia de Kosovo o Chechenia y tan “buena voluntad” en Abjasia y Osetia del Sur?

Por su parte la reacción americana no puede ser muy contundente. Por un lado el presidente Bush se encuentra poco menos que haciendo las maletas y ya tiene demasiadas preocupaciones con Irak, Afganistán y el programa nuclear Iraní, sin mencionar a Siria, Corea del Norte, Venezuela, Cuba, etc. Pero de alguna manera debe dar a entender que es una buena alternativa como aliado estratégico de la zona del Cáucaso. Los dos candidatos presidenciales ya se han declarado en contra de la “agresión rusa”, lógicamente mirado a sus futuros electores. De todas formas no hay que olvidar que toda la zona tiene una importancia geoestratégica de primer orden, no sólo por sus recursos energéticos si no también por su cercanía a la siempre “peligrosa” Irán.

De todas formas la principal importancia geoestratégica de Georgia es sobre todo el oleoducto BTC que conecta los importantísimos pozos de petróleo de Bakú hasta la ciudad turca de Ceyhan a orillas del Mediterráneo. Es por tanto el único oleoducto que comunica el Caspio con el Mediterráneo y todo esto sin pasar por suelo ruso. Este es el segundo oleoducto más largo del mundo con sus 1.768 kilómetros. Comenzado a construir en 1999 comenzó a funcionar en 2006 proporcionando 1,2 millones de barriles diarios. La construcción corrió a cargo fundamentalmente de BP y las americanas Chevron y Conoco-Philips. Además por territorio georgiano pasa el oleoducto Bakú-Suspsa y el gaseoducto Bakú-Tbilisi-Erzurum.

¿Será otra vez el petróleo origen de todo? ¿Será por eso que el presidente francés Nicolás Sarkozy? Francia ostenta la presidencia de turno de la UE y también forma parte del Consejo Permanente de la ONU, pero es que da la casualidad de que el tramo georgiano fue construido por una empresa mixta franco-estadounidense (Amec-Spie-Petrofac) Bueno probablemente sea una mera coincidencia.