Asano Naganori el maestro de los 47 Ronin



Si existe una historia de samurais que supera a cualquier otra es la de los 47 ronin que siguieron hasta la muerte a su maestro, Asano Naganori, Daimyo de Ako. No buscaron la gloria, solamente la venganza por la muerte de su señor. Esta es su historia.

Asano Naganori, Daimyo de Ako, nació un 28 de septiembre de 1667 en Edo. Era hijo del  Señor de Ako. 

Naganori contaba con tan sólo 9 años de edad cuando sucedió a su padre cuando murió en marzo de 1675. De esta forma se convirtió en el tercer Señor de Ako. Como parte de sus funciones oficiales, fue designado como "jefe de los detalles de la carpintería" en la corte imperial, un título nominal pero muy codiciado en aquel tiempo. 

En 1683 conoció a Kira Yoshinaka, Maestro de Protocolo en el castillo de Edo, cuando este fue nombrado como uno de los dos encargados de supervisar el alojamiento de delegados e invitados a la Corte Imperial. Kira también era el encargado de la instrucción de los daimyo más jóvenes. La tensión entre ambos se hizo patente casi desde el primer día. 

En 1694 tras sufrir una enfermedad Asano Naganori abandonó la corte durante un tiempo pero en 1701 fue llamado una vez más a  Kyoto, y otra vez se encontró bajo la tutela del Kira. 

El 21 de abril de 1701, por razones no del todo conocidad desconocidas, los ánimos se caldearon y Asano sacó su espada corta, atacando a Kira en el pasillo conocido como el Corredor de los pinos. 

Kira sólo resultó herido, sin embargo, como desenfundar una espada dentro de los confines del castillo de Edo era una ofensa castigada con la pena de muerte, se ordenó a Asano que cometiese seppuku (suicidio ceremonial). Así el 21 de abril 1701 a los 36 años en Señor de Ako cumplió con lo que se le había pedido. 

Su cuerpo fue enterrado en el templo Sengaku-ji. Sus tierras fueron confiscadas y sus 300 samuráis desterrados y condenados a convertirse en Ronin, samurais caídos en desgracia al no poder impedir la muerte de su señor. 



Bajo la dirección del Jefe de Servicio del clan de los Asano, Oishi Kuranosuke, el cual había sido el gobernador del castillo de Ako en ausencia de su maestro, los hombres de Ako se dispersaron a petición de Oishi, convirtiéndose en agricultores, artesanos, maestros y comerciantes. Su intención era que las autoridades imperiales creyesen que los samuráis de Asano Naganori no buscarían nunca venganza.

Sin embargo, tras dos años, viviendo como hombres sin honor, los samuráis que quedaban con vida fueron de nuevo convocados por Oishi Kuranosuke. El 30 de enero de 1703 solamente 47 samuráis pudieron acudir a la llamada, pero todos ellos leales a su señor buscaron suvenganza. 

Kira Yoshinaka con el paso del tiempo relajó la guardia, lo que permitió a los 47 ronin asaltar su castillo y darle muerte. Tras decapitar su cuerpo la cabeza de  Kira Yoshinaka fue llevada al templo Sengaku-ji, distante 10 kilometros de allí, siendo colocada ante la tumba de Asano, los superviviente se entregaron a las autoridades imperiales tras cumplir su venganza y limpiar sus nombre y honrar a su señor.. 

Condenados a muerte esos mismos hombres fueron posteriormente enterrados junto a su maestro en el Sengakuji, en reconocimiento a la fidelidad de un samurai por su señor.