Mentalidad y cultura en el Siglo de Oro

Mentalidad


Desde finales del siglo XVI fueron numerosos los individuos que percibieron la amenaza de la decadencia española, para remediarla elaboraron informes económicos y políticos en los que analizaban los problemas de la monarquía y proponían soluciones. La mayoría de estas propuestas eran simples fórmulas o arbitrios para proporcionar a la Hacienda nuevos ingresos. La práctica de proponer arbitrios se extendió y muchos idearon auténticos disparates, surgiendo así la figura literaria del siglo XVII del arbitrista, un personaje ridículo. Sin embargo, muchos de ellos son considerados como pioneros del pensamiento económico como Sancho de Moncada, Fernández de Navarrete o Martínez de Mata.


La mayoría de los arbitristas coincidieron en el análisis de los problemas:


  • El lamentable estado de despoblación que sufría la Monarquía
  • El agotamiento económico de Castilla por la excesiva presión fiscal de sus campesinos, incapaces de seguir soportando el coste económico del Imperio.
  • El enriquecimiento de los extranjeros, beneficiados de la llegada de los metales preciosos americanos.
  • El perjudicial aumento del clero, que agravaba el problema de la falta de mano de obra y además salpicaba de mala fama al propio clero por la falta de vocación religiosa.

Características


El término barroco parece derivar del mismo término portugués que servía para designar a las perlas defectuosas. Se identificó lo barroco con lo deforme y exagerado, en contraposición al ideal renacentista de orden y equilibrio. En general la cultura barroca se suele asociar al ámbito de los territorios católicos y más especialmente al espíritu de la Contrarreforma. En general los poderosos se sirvieron de la cultura barroca como instrumento de control ideológico. Se pueden considerar los siguientes rasgos como propios de la cultura barroca:


  • Propaganda: los principales mensajes del Barroco eran una exaltación de quienes controlaban el poder, la autoridad del rey, la infalibilidad de la Iglesia y la superioridad moral de la nobleza.
  • Conservadora: se trataba de mantener la estructura socio-económica, así como el orden económico.
  • Dirigida a las masas: mientras que el Renacimiento se dirigía a una élite intelectual el Barroco pretendía captar la voluntad del pueblo a favor de los poderosos. Debía mostrar mensajes claros y fácilmente comprensibles.
  • Aparatosa y emocional: Al dirigirse a la masa debía trasladar un mensaje fastuoso en sus formas con el fin de impactar y conmover.

Literatura


La principal figura es Miguel de Cervantes, aunque perteneciente a la tradición literaria renacentista la primera adición de El Quijote apareció en 1605, con esta novela se puede afirmar que nació la novela moderna.


La novela picaresca alcanzó su momento de máxima extensión con obras como La vida del pícaro Guzmán de Alfarache de Mateo Alemán o La historia de la vida del buscón de Quevedo.


La poesía barroca ofrece un amplio muestrario que comprende formas populares y formas más cultas y minoritarias. Destacan grandes autores como Lope de Vega, Quevedo o Góngora.


El teatro barroco fue sin duda el verdadero medio de difusión de los valores dominantes. Con Lope de Vega surgió la llamada comedia nacional, desarrollada por autores como Tirso de Molina o Calderón de la Barca. La aparición de corralas de comedias volvió a acercar el teatro al conjunto de la población.


El Arte


Arquitectura


Se partió de la sobriedad decorativa de influencia escurialense para acabar en un exceso decorativo en las últimas obras. La ruina económica y la decadencia explican las características de esta arquitectura. No se desarrollaron programas urbanísticos tan importantes como en Roma o París, las principales reformas consistieron en mejoras de los edificios existentes. Además se emplearon materiales pobres que ocultaban su apariencia con pinturas y otros elementos decorativos como las cúpulas encamonadas.


Destaca la figura del arquitecto real Juan Gómez de Mora (1586-1648) el primero en apartarse de la severidad herreriana. Construyó en Madrid la primitiva Plaza Mayor, la Cárcel de Corte o el Ayuntamiento, en Salamanca proyectó la clerecía. A finales de siglo destaca la figura de José Benito de Churriguera que acentuó la tendencia a la complicación decorativa en el denominado estilo churrigueresco. Destaca su obra en el retablo de la iglesia del convento de San Esteban (Salamanca 1693-1696)


Escultura


En la escultura española se siguieron las instrucciones del Concilio de Trento y de la Compañía de Jesús. Predominio de la imagen religiosa y exigencia del realismo de las imágenes, con el fin de fomentar la devoción popular. Se siguió trabajando principalmente la madera y se recurrió a artificios como el empleo de ojos y lágrimas de cristal, pelucas y trajes superpuestos.


Destacan las escuelas castellana y andaluza. La escuela castellana tiene como autor principal a Gregorio Fernández, casi todas sus obras eran utilizadas como pasos de Semana Santa por su impacto dramático. De la escuela andaluza cabe destacar a Martínez Montañés y Alonso Cano, sus imágenes más serenas y amables se correspondes con vírgenes y niños.


Pintura


A pesar de sus notables diferencias se pueden señalar algunas características generales de la pintura barroca española:


  • Una temática casi exclusivamente religiosa.
  • Escenas dotadas de gran dramatismo, movimiento y figuras de gestos y actitudes teatrales.
  • Una luz de tipo focal que sobreilumina unas partes del cuadro y sume otras en la oscuridad.

Destacan José de Ribera “el españoleto”, Francisco de Zurbarán San Hugo en el refectorio de los cartujos y sobre todo Diego Rodríguez de Silva y Velázquez con cuadros como Los borrachos, las hilanderas o la fragua de Vulcano, todos de tema mitológico, los retratos de corte de Felipe IV o el conde-duque de Olivares pero sobre todo La rendición de Breda y Las Meninas. El último de los autores será Bartolomé Esteban Murillo de figuras amables y dulces como La inmaculada, la Sagrada familia del pajarito o la Virgen del Rosario.