Organización política e instituciones en la baja Edad Media: El reino de Castilla.

Durante los siglos XIII y XIV se fue consolidando la autoridad del rey. Desde el siglo XII se reemprendió en varias universidades el estudio del antiguo Derecho Romano y los monarcas empezaron a apoyarse en este precedente para revindicar mayor concentración de poder político en manos del rey.


Durante el reinado de Alfonso X el Sabio (1252-1284) se redactó el Código de las Siete partidas, era un cuerpo normativo con el objeto de conseguir una cierta uniformidad jurídica del Reino. Su nombre original era Libro de las Leyes. Con la aprobación por las Cortes del Ordenamiento de Alcalá en 1348, durante el reinado de Alfonso XI, se reconoció el poder del monarca para hacer y cambiar las leyes y los fueros de Castilla. La proliferación de fueros fue sustituida poco a poco por la imposición de una legislación única, el mismo Código alfonsino y El Fuero Real, que era un cuerpo de leyes redactado en 1254 por Alfonso X, e influido por el Liber Iudiciorum.


Además los reyes reorganizaron alguno de los organismos administrativos:


1.- El Consejo Real: Fue creado en 1385, reinando Juan I, y sustituía a la Curia Regia. Se convirtió en el centro de las grandes decisiones políticas. Formaban parte de él representantes del alto clero y nobleza así como juristas, nombrados y pagados por el rey para velar por el mantenimiento de su autoridad.


2.- La Audiencia: El rey seguía teniendo la máxima autoridad judicial. En 1369 durante el reinado de Enrique II las Cortes de Toro aprobaron la creación de la Audiencia, la primera fue establecida en Valladolid el año 1371.Dependía totalmente del monarca y funcionaba como una especie de Tribunal supremo en todo el reino, por encima de tribunales de señoríos y ciudades.


3.- Las Cortes: Surgieron a finales del XII como una ampliación de la Curia Regia. Participaban en ellas representantes de las ciudades, además de nobleza y clero. La primera reunión tuvo lugar en León en 1188 y fue la primera convocatoria de cortes con participación popular efectiva en la historia de Europa tras la caída del Imperio Romano cincuenta años antes que las cortes inglesas. En el siglo XIII coexistieron unas Cortes castellanas y otras leonesas, hasta que la unificación de ambos reinos significó la unión de ambas en 1301. Alcanzaron su máximo esplendor durante el siglo XIV.


4.- Los tributos: Para consolidar su poder político los reyes necesitaban aumentar sus ingresos. Durante los siglos XIV y XV se reorganizó el sistema tributario, sin eliminar los impuestos de época medieval, se crearon algunos nuevos como la alcabala, establecido por Alfonso XI en 1349. Al principio consistía en un 5% del valor de las cosas enajenadas, posteriormente elevado al 10%, en principio era un impuesto de aplicación universal, tanto por razón de las personas como de las cosas, a pesar de lo cual la Corona otorgó buen número de excepciones. La Corona también creó una única tributación a pagar por el Honrado Concejo de la Mesta, El real servicio y montazgo, tributo fijado por Alfonso XI en 1343 y que procedía de la fusión de los montazgos locales y del servicio pagado a la Corona. Para supervisar todos estos tributos existían desde 1388 Contadores mayores y tras las Cortes de Toledo de 1436 se estableció una Casa de Cuentas en Valladolid.


5.- La organización territorial: El adelantado era un oficial de la Corona que tenía competencias judiciales, políticas y militares sobre una circunscripción, normalmente de frontera. Con Alfonso X el Sabio el oficio de adelantado se extiende y adquiere importancia en la administración de justicia. Se trató de una de las muchas medidas dirigidas a aumentar el poder de la burocracia regia frente a concejos, nobleza e Iglesia. También hay que señalar las merindades, unas divisiones geográfico-administrativas que se dieron a finales del siglo XII. El merino era el representante del rey en dicha merindad, había 19 y se encargaba principalmente del cobro de rentas y servicios.


6.- La administración central: Formada por una serie de funcionarios encargados de la administración del patrimonio, Mayordomo, de la burocracia, Chanciller, la fuerza militar, Condestable o la armada, Almirante.


7.- La administración local: se basó en la institución de los Concejos. Al principio el poder residía en las asambleas de vecinos reunidos en concejo abierto, pero los concejos terminaron bajo el control de las oligarquías urbanas. Se creó el cargo de regidor, que también acabaron vinculados a las principales familias de la oligarquía urbana. Finalmente Enrique III creó el cargo de corregidor en 1383, funcionario que controlaría, en nombre del rey, el gobierno de las ciudades.