Un colapso ecológico acabó con la cultura argárica del Sudeste ibérico

La cultura argárica, que se asentó en el sudeste de la península Ibérica hace entre 4.500 y 3.600 años, desapareció por una mala gestión de sus recursos naturales. El colapso ecológico tuvo mucho que ver con la deforestación a la que sometieron a una zona que ya sufría de aridez y en la que los incendios fueron una constante.

Ésta es la conclusión a la que ha llegado científicos de la Universidad de Murcia, gracias al estudio de los fósiles de polen y de los carbones hallados en el subsuelo de la Sierra de Baza (en Granada) y en la Sierra de Gádor (Almería).

Los argar, llamados así porque los primeros indicios de su existencia aparecieron en el poblado almeriense de El Argar, fue una de las primeras sociedades urbanas de Europa Occidental, en plena Edad de Bronce. Después de alcanzar un amplio grado de desarrollo, su desaparición repentina, unos 1.500 años a. de C., siempre ha sido un misterio. Algunos creen que se debió al agotamiento de las minas en las que conseguían el material para hacer sus adornos, sus puñales o sus hachas, otros hablan de invasiones o de cambio climático.

Sin embargo, José S. Carrión, del Departamento de Biología Vegetal de Murcia, y sus colegas aseguran, en la revista científica 'Quaternary Science Reviews', que hubo un desastre ecológico causado por el hombre en una región que ya era propensa a la sequía.


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